10 de enero 2026 - 17:26

Cobre: S&P Global proyecta un salto del 50% en la demanda en 2040, pero alertó por un déficit histórico

La demanda mundial de cobre crecerá impulsada por la electrificación, la inteligencia artificial, la transición energética y el aumento del gasto en defensa. Pero el mercado podría enfrentar un déficit estructural de hasta 10 millones de toneladas.

El dilema -según S&P Global- radica en que el cobre facilita la electrificación, pero su ritmo acelerado representa un desafío cada vez mayor para el metal.

El dilema -según S&P Global- radica en que el cobre facilita la electrificación, pero su ritmo acelerado representa un desafío cada vez mayor para el metal.

El cobre se consolida como uno de los metales más estratégicos del siglo XXI. Así lo plantea un informe de S&P Global, que proyecta que la demanda mundial de cobre crecerá un 50% entre 2025 y 2040, al pasar de 28 millones de toneladas métricas anuales a 42 millones, impulsada por la electrificación de la economía, la transición energética, el avance de la inteligencia artificial (IA) y el aumento del gasto en defensa. Sin embargo, la consultora advierte que, si no se acelera la inversión en nueva oferta, el mercado enfrentará un déficit estructural cercano a los 10 millones de toneladas métricas en 2040, un desequilibrio sin precedentes para un metal industrial clave.

El informe al que accedió Energy Report titulado "El cobre en la era de la IA: los desafíos de la electrificación" subraya que el cobre dejó de ser solo un indicador adelantado del ciclo económico para convertirse en un insumo crítico para la infraestructura energética, digital y de seguridad global. No es casual que Estados Unidos lo haya incorporado en 2025 a su lista oficial de “minerales críticos”, una señal del peso estratégico que adquirió su disponibilidad futura.

La electrificación acelera y arrastra al cobre

S&P Global proyecta que la demanda mundial de electricidad crecerá casi un 50% hacia 2040, luego de décadas de estancamiento relativo en los países desarrollados. En Estados Unidos, el consumo eléctrico -que durante 25 años prácticamente no creció- ahora podría aumentar a un ritmo del 2,5% anual, impulsado por la relocalización industrial, los centros de datos y la digitalización. En China, cuyo mercado eléctrico ya duplica al estadounidense, la demanda crecerá al 3,2% anual, mientras que en India lo hará a un ritmo aún mayor, del 4,2% anual.

Este salto en el consumo eléctrico se traduce directamente en una mayor demanda de cobre, ya que el metal es esencial para la generación, transmisión, distribución y uso final de la electricidad. Desde transformadores y líneas de alta tensión hasta motores, edificios y equipos industriales, no existe hoy un sustituto que combine conductividad, durabilidad y eficiencia de costos.

Según el reporte de S&PGlobal, los vehículos eléctricos (VE) requieren 2,9 veces más cobre que un auto convencional, y la población de VE está creciendo. "El número de coches eléctricos vendidos en todo el mundo en 2025 fue un 25% mayor que el total de coches nuevos vendidos en Estados Unidos, el segundo mercado de coches nuevos más grande del mundo", alertó el informe.

Pero además, la energía solar y eólica requieren mucho cobre, y más del 90% de la nueva capacidad de generación eléctrica instalada en 2025 en todo el mundo fue solar y eólica. Otra nueva demanda de cobre es para las baterías (BESS) que se están instalando para almacenar electricidad generada a partir de fuentes renovables. "Los sistemas de transmisión y distribución se están expandiendo en todo el mundo. Pero la transición energética también adopta otra forma: las poblaciones de los países en desarrollo están pasando de la madera y los residuos para calefacción y cocina a la energía comercial, incluida la electricidad", advirtió la consultora en su análisis.

Demanda de cobre 2025 2040 S&P Global
Proyección de aumento de la demanda mundial de cobre desde el 2025 al 2040 en millones de toneladas métricas.

Proyección de aumento de la demanda mundial de cobre desde el 2025 al 2040 en millones de toneladas métricas.

Cuatro motores que explican el boom de demanda

El informe identifica cuatro grandes vectores que están redefiniendo el mercado del cobre:

1. Demanda económica básica

Sigue siendo el principal componente del consumo global. Urbanización, crecimiento de ingresos y cambios en los hábitos de consumo en los países en desarrollo implican más construcción, más electrodomésticos y más infraestructura eléctrica. Un dato ilustra esta tendencia: hacia 2040, se espera la instalación de hasta 2.000 millones de nuevos equipos de aire acondicionado en el mundo, todos intensivos en cobre.

2. Transición y adición energética

Los vehículos eléctricos utilizan casi tres veces más cobre que un automóvil con motor de combustión interna. En paralelo, más del 90% de la nueva capacidad de generación eléctrica instalada en 2025 fue solar y eólica, tecnologías altamente demandantes de cobre tanto en los equipos como en las redes asociadas. S&P Global estima que la electrificación global requerirá inversiones acumuladas en redes eléctricas por más de u$s7,5 billones hacia 2040.

3. Inteligencia artificial y centros de datos

Este es el vector más reciente y uno de los más disruptivos. Desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, la llamada “carrera de la IA” disparó inversiones masivas en chips, servidores y centros de datos, todos intensivos en electricidad y cobre. La consultora proyecta que la demanda de cobre asociada a data centers pasará de 1,1 millones de toneladas en 2025 a 2,5 millones en 2040. Solo en Estados Unidos, los centros de datos podrían elevar su participación en el consumo eléctrico total del 5% actual al 14% hacia 2030.

4. Defensa y seguridad

El aumento de las tensiones geopolíticas y la electrificación del equipamiento militar están impulsando un fuerte crecimiento del gasto en defensa. Con los países de la OTAN comprometidos a elevarlo al 5% del PIB, S&P Global estima que la demanda de cobre vinculada a defensa se triplicará hacia 2040. Hoy, el cobre ya es el segundo metal más utilizado por el Departamento de Defensa de EEUU.

Demanda de cobre por sector al 2040 S&P Global
Defensa. El armamento, las comunicaciones y la infraestructura modernos requieren cada vez más cobre, y se prevé que la demanda impulsada por la defensa se triplique para 2040.

Defensa. El armamento, las comunicaciones y la infraestructura modernos requieren cada vez más cobre, y se prevé que la demanda impulsada por la defensa se triplique para 2040.

Cobre: un suministro que no acompaña

Del lado de la oferta, el panorama es mucho más complejo. S&P Global advierte que, aun con precios altos, el sistema de suministro enfrenta restricciones estructurales: caída de las leyes minerales, mayores costos, minas más profundas, conflictos sociales y plazos de desarrollo que promedian 17 años desde el descubrimiento hasta la producción.

En su escenario base, la producción minera primaria podría alcanzar un pico alrededor de 2030 y luego comenzar a declinar. El reciclaje ayudará, pero no será suficiente: incluso en un escenario optimista, solo podría cubrir alrededor de un tercio del suministro total en 2040.

A esto se suma un riesgo geopolítico clave: la alta concentración del procesamiento. China controla entre el 40% y el 50% de la capacidad global de fundición y refinación, lo que expone a la cadena de suministro a tensiones comerciales y estratégicas.

Un metal crítico para el futuro

S&P Global también identificó un nuevo factor que también podría incrementar la demanda de cobre a futuro: los robots humanoides. "Existe una gran variabilidad en las proyecciones sobre su escala para 2040, que van desde decenas de millones hasta cientos de millones, pasando por mil millones o más. Sea cual sea la cifra real, estos humanoides no solo estarán cableados, sino que estarán densamente cableados, con cobre", remarcó.

La conclusión del informe es clara: el mundo avanza hacia una electrificación acelerada y el cobre es el hilo conductor de ese proceso. Pero si no se acelera la inversión minera, la expansión de la capacidad de procesamiento y la agilización de permisos, el metal podría convertirse en un cuello de botella para la transición energética, la revolución digital y la seguridad global.

En ese contexto, el cobre deja de ser solo un commodity y pasa a ser un activo estratégico, cuya disponibilidad condicionará el crecimiento económico y tecnológico de las próximas décadas.

Informe completo en inglés de S&P Global sobre el cobre

Cobre Enero 2026 Informe S&PGlobal

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