Frente al cambio en la arquitectura energética del país, donde el centro estratégico del sector se instaló en Vaca Muerta, el Ministerio de Economía oficializó una reconfiguración integral del sistema gasífero argentino. La medida, plasmada en la Resolución 66/2026, no solo responde a una necesidad técnica de adaptar los caños a la nueva realidad productiva, sino que marca un quiebre: el desarme definitivo del esquema de intervención estatal.
El Gobierno reconfigura el sistema de transporte de gas natural para adaptarlo a Vaca Muerta
La Secretaría de Energía dispuso una transformación total del sistema de transporte. Se rescinden contratos históricos, se elimina el programa Transport.Ar y se impone un esquema de mercado basado en el protagonismo absoluto de Vaca Muerta.
-
El CEO de YPF proyecta un hub exportador de u$s37.500 millones y el despegue definitivo de Vaca Muerta
-
Guerra con Irán y crisis petrolera: CEOs ven a Vaca Muerta como el próximo gran proveedor energético
Con el agotamiento del suministro boliviano y la caída de la Cuenca Noroeste, Vaca Muerta se convierte en el único garante del abastecimiento nacional.
El fundamento del Gobierno es que la red de gas actual es un "anacronismo físico". Diseñada originalmente para un flujo Norte-Sur (abastecida por la declinante Cuenca Noroeste y el gas de Bolivia), la infraestructura hoy debe responder a un flujo inverso, donde la Cuenca Neuquina empuja volúmenes crecientes hacia el centro y norte del país. En este contexto, el Ejecutivo considera que los contratos vigentes son obstáculos que no reflejan el uso real de la red.
El fin de Transport.Ar y la rescisión del contrato del Gasoducto Néstor Kirchner
La resolución golpea el corazón de la política energética del período 2022-2025 al dar por finalizado el programa estatal Transport.Ar. Según la Secretaría de Energía, la gestión estatal de estos activos no cumplió con los objetivos de eficiencia y expansión esperados.
Como consecuencia inmediata, se ordenó la rescisión en un plazo de diez días del contrato de transporte firme del Gasoducto Perito Pascasio Moreno (ex Néstor Kirchner) celebrado entre ENARSA y CAMMESA. El argumento oficial es que la capacidad reservada por el Estado no se utilizó plenamente para reemplazar combustibles líquidos en las centrales térmicas, generando un costo innecesario para el sistema. Al liberar esta capacidad, el Gobierno busca que sea el mercado, mediante concursos abiertos, quien puje por el uso de la infraestructura.
Nuevas reglas: concursos abiertos y rutas de gas
El rediseño del sistema introduce un cambio de paradigma en la asignación de capacidad. A partir de ahora, el esquema se basará en:
-
Concursos abiertos y no discriminatorios: La capacidad disponible se subastará bajo principios de libre acceso, eliminando las asignaciones directas del Estado.
Redefinición de rutas: Se crearán nuevos tramos y se eliminarán aquellos que ya no responden a la geografía actual del gas.
Inversión privada como eje: La reconfiguración se alinea con la licitación adjudicada a TGS en octubre de 2025 para la expansión del gasoducto principal y la importación de GNL mediante comercializadores privados.
Hacia un sistema integrado y tarifas provisorias
Un punto central de la resolución es la unificación operativa. El Gobierno plantea que el transporte de gas debe funcionar como una cadena única, borrando las fronteras contractuales entre los activos que pertenecen a ENARSA y los operados por licenciatarias privadas como TGS y TGN.
Esta integración requerirá que el ente regulador (el actual ENARGAS o el futuro Ente unificado de Gas y Electricidad) adapte los reglamentos de transporte y apruebe nuevos cuadros tarifarios provisorios. Este proceso, que incluirá instancias de participación ciudadana, será crítico para determinar quién asume los costos de la transición hacia el nuevo modelo.
Vaca Muerta como único motor
La resolución reconoce explícitamente que la producción de gas en el país "crecerá hasta donde lo permita la capacidad de transporte". Con el agotamiento del suministro boliviano y la caída de la Cuenca Noroeste, Vaca Muerta se convierte en el único garante del abastecimiento nacional.
La reconfiguración estructural busca, en última instancia, que la red deje de ser un cuello de botella para el desarrollo del shale. Sin embargo, el camino no está exento de tensiones: la rescisión de contratos de largo plazo y la reasignación de capacidades podrían abrir una etapa de disputas legales y negociaciones complejas con las empresas del sector que poseen derechos adquiridos sobre la red actual.
- Temas
- Vaca Muerta
- Gas






Dejá tu comentario