11 de mayo 2000 - 00:00

"76 89 03"

D os autores de cine publicitario hacen aquí un auspicioso debut en el largometraje: Cristian Bernard, y Flavio Nardini, este último bastante celebrado por sus cortos «The End» y «Tiempo de descuento», y por su militancia racinguista.
El título es original, bien sugestivo, y la película también. Pero no estamos ante una obra política, al menos en el sentido directo. Por su trama, «76 89 03» es, simplemente, la historia de tres amigos obsesionados desde la infancia por una vedette, a quien vemos en una propaganda de jabón, en una calle, o con el paso del tiempo, en un video porno. Por el trasfondo, en cambio, la obra es una observación sobre el peso de la represión sexual, la pérdida de valores estables, y los cambios culturales de superficie en la mentalidad de ciertos argentinos comunes y corrientes a lo largo de estos últimos años.

 Fauna familiar

¿Qué se entiende por argentinos comunes y corrientes? En este caso, tipos que la van de amigos con los otros para hablar pavadas, descargar tensiones y frustraciones, creerse vivos, y compartir miedos. El miedo a concretar algo verdadero con las mujeres, por ejemplo. El asunto ya fue motivo de varias come-dias nacionales, atentas a ciertos personajes típicos de nuestra fauna, bastante prejuiciosos, blableteros, ostentosos, medio levantiscos pero incapaces de concretar lo que prometen, etc. Lo interesante está en la actualidad de los retratos, y en su forma juguetona, entretenida, y aparentemente (sólo aparentemente) fácil de hacer.
Son bien disfrutables los recursos chacotones, medio nouvelle vague, del comienzo, o el nerviosismo de los bares cassavetianos (por ejemplo, el capítulo
«Animales domésticos»), donde los personajes consideran que el país se prostituye, que su vedette favorita se prostituye, y que ellos deben hacer algo urgente...en favor de ellos mismos. O la última parte, brevísima, sarcástica, algo así como «lo que vendrá», o volverá. Y aún queda un verdadero regalo para el que se quede a ver los títulos finales. De todos modos, no es una obra perfecta, por ahí se detiene brevemente, o causa menos gracia de la esperada, pero resulta bien aguda.Y fue hecha con dos pesos, algo que en este caso vale la pena destacar.

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