15 de abril 2002 - 00:00

Actualidad

Y justamente, el concepto de identidad nacional y el rescate de «lo nuestro», (ver nota central) es objetivo primordial del plan del nuevo Secretario de Cultura, Rubén Stella, y fue motivo de debate entre los artistas e intelectuales que asistieron al venissage de Schvartz.Algunos defienden a ultranza la sobrevaloración aislada de lo «nacional» y la decisión de brindarle espacios prioritarios para afianzar la cultura argentina. Mientras otros argumentan que según revelan los últimos estudios de consumo realizados en medios audiovisuales, que bien se pueden aplicar a otras áreas de la cultura, lo que en realidad estima el público es la excelencia, la innovación del lenguaje y todo aquello que mejora sus condiciones de acceso y disfrute a bienes culturales de calidad, sin restricción de fronteras.
 
• No es frecuente que los museos incorporen grandes obras a su patrimonio en tiempos de crisis, pero el de Arte Moderno logró formar en estos meses una estupenda colección valuada en más de 500.000 dólares, gracias a la tradicional generosidad de los artistas. En este caso se trata de obras clave de las «Ultimas tendencias» (como «Ventana» de Leandro Erlich exhibida en la Bienal del Whitney) donadas por alrededor de 60 artistas menores de 45 años. La Fundación Antorchas financia la producción de la muestra, que se inaugurará a mediados de mayo además de un catálogo con buenas ilustraciones, que la directora del MAMBA, Laura Buccellato, enviará a instituciones del exterior, con el objetivo de que se conozca el arte argentino de última generación.
  
La cultura de la moda no existe en la Argentina todavía. El proyecto de las diseñadoras Delia Cancela y Marina de Caro es crear un verdadero laboratorio, dedicado a reflexionar e investigar esta disciplina. La propuesta consiste en formar profesionales creativos, dado que «la moda es un lenguaje que permite construir un estilo propio con status artístico». «No debemos perder de vista que la moda es arte, que puede y debe estar al mismo nivel del arte», señala Cancela. «Debemos capacitarnos para acompañar el movimiento internacional y los cambios que se están produciendo, para no quedar aislados», agrega.

• En «Víctima y victimario» el ecologista Uriburu enuncia su prédica utilizando recursos del espectáculo, como luz direccional, sonido envolvente y un montaje escenográfico. Es fácil determinar el papel que juega cada cual. El victimario está ausente, pero obviamente es el hombre empeñado en destruir el bosque. El victimizado es el árbol, transformado en mueble a costa de una ferretería infernal, serruchos, hachas y motosierras que se incrustan en la madera. Las esculturas, «muebles-sacrificados» que ostentan el «verde Uriburu», recrean un clima de alienación comparable al de «American Psycho».

Norberto Frigerio, asesor de la Fundación Arte Viva dedicada la presentación de exposiciones de arte y el desarrollo de programas educativos y de apoyo a los artistas, comió la semana pasada en Washington con el presidente del BID, Enrique Iglesias. En un restaurante junto al edificio Watergate, entre ensalada y ensalada, Iglesias expresó su interés por crear una fundación dedicada a la difusión del arte, insistiendo en la importancia de incluir programas educativos, que posibiliten que su actividad trascienda y se expanda hacia diferentes sectores de la sociedad.

• A la inauguración del MUNTREF, pese a que hay que cruzar la Avenida General Paz, asistieron el director Regional de Cultura de la UNESCO, Francisco Lacayo Parajón, Jorge Glusberg, Alvaro Castagnino, Orly Benzacar, Roger Haloua, entre otros. El discurso del rector de la Universidad, Anibal Jozami, fue breve pero terminante. «Esta muestra y las que tenemos planeadas demuestran que con bajo presupuesto se pueden hacer cosas. Para que ustedes sepan como se gastan los dineros públicos, les puedo decir que el presupuesto total de esta universidad asciende a algo más de 5 millones, la octava parte del presupuesto que la UBA destina sólo al rectorado».

•Pese a la crisis económica algunos se resisten a resignar status, viajes, cotizaciones en dólares y otros beneficios que deparó la prosperidad. No es el caso de Jorge Glusberg, que impuso un cambio radical a sus invitados habituados a comer en Cipriani. A tono con los tiempos que corren, para celebrar el arribo de la exposición «Grabados de Rembrandt» y homenajear al embajador de Holanda, Jan Craanen, eligió un pintoresco restaurante de Palermo que funciona en un club de pelota-paleta del barrio. El consistente menú: cochinillo a la parrilla con ensalada rusa y ajíes fritos; el postre: almendrado; el telón de fondo: un partido de fútbol en la pantalla de un televisor, que de ningún modo interrumpió la reflexión estética sobre el maestro holandés. Los románticos quisieron atribuir el arribo de la muestra a un gesto de la princesa Máxima, pero Glusberg fue concluyente: «No tiene nada que ver».

• De la noche a la mañana el MALBA anunció que el jueves presentará una excelente muestra de arte brasileño que no estaba en su calendario. Se trata de «El hilo de la trama/O Fio da Trama/The Thread Unraveled: Arte contemporáneo brasileño», organizada originalmente por El Museo del Barrio de NuevaYork donde se exhibió este año, en colaboración con Brasil Connects, la poderosa institución que lidera Edemar Cid Ferreira. Curada por Fatima Bercht, la muestra presenta alrededor de 70 obras de artistas brasileños de la década del noventa, como Miguel Rio Branco, Fábio Carvalho, Eliane Duarte, Marepe, Vera Martins, Vicente de Mello, Vik Muniz, Ernesto Neto, Nazareth Pacheco y Laura Vinci, entre otros. El tema dominante de «El hilo de la trama» es el paso del tiempo.

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