26 de mayo 2003 - 00:00

Actualidad

• Esta semana en Nueva York, la casa Sotheby' inaugura las jornadas de remates de arte latinoamericano. Las pinturas hiperrealistas del chileno Claudio Bravo son sin duda las obras más atractivas, aun teniendo en cuenta que algunas obras de Siqueiros, Rivera, Tamayo o Botero las superan en precio. Pero la realidad exacerbada de un cortinado de colores tenues y un paquete blanco de Bravo deparan la mayor sorpresa. En Christie's, la obra de mas elevado precio es una pintura de Roberto Matta, estimada entre 1 y 1,5 millón de dólares. Pertenece a la primera época del artista, cuando vivía en Nueva York, y se titula «Desnudos infinitos».

• La nueva galería de Alberto Sendrós se inauguró la se-mana pasada con una afluencia de público que significa un buen augurio. La gente se amontonaba en la vereda para ver lo que exponían Marina de Caro y Mercedes Vilela. «Aguas de Marzo», de de Caro, es una instalación tan sensible como inteligente en la que ríos de lágrimas y emotividades muy femeninas desembocan en un mar que es como un cielo, pero ubicado a los pies del espectador y con los colores de la patria tejidos en crochet. Se los puede pisar, pero, eso sí, sin zapatos por favor. Lo de Mercedes Vilela es otra cosa. Con fide-lidad y precisión reproduce reversos de naipes sobre tela. Lo que está a la vista de todos, lo indeterminado, lo que carece de valor se convierte en portador de un deseo que suponemos en el anverso, pero que no sabemos si en realidad existe. El juego conceptual consiste precisamente en sugerir y negar a la vez el enigma.

En Arcimboldo, el fotógrafo Daniel Muchiut presenta retratos de perros, pastores alemanes guardianes algunos, pero sobre todo galgos campesinos muertos de hambre y ansiedad. Es como si la mirada precisa del lente recapitulara una larga historia de desencuentros y encuentros que comenzó en la prehistoria, cuando perros y hombres se recelaban con temor y desconfianza. Cuando el hombre quebró a las buenas y a las malas la fiereza del lobo. La servil mascota a la que estamos acostumbrados vive su vida «de perro», confiando y desconfiando de su arbitrario amo, pero siempre a un paso de la feroz jauría que aullaba en los paisajes neolíticos.

• La galería del Centro Cultural Rojas presenta trabajos de Fabiana Imola. Se trata de bellísimas siluetas de impecable metal rojo que se proyectan contra la pared blanca jugando con su propia sombra, grafismos autónomos, ondulantes y abstractos que remiten vagamente a imaginarios mantras orientales (este debe ser el sentido del título de la muestra Chia Jen, cuyo significado se nos escapa). El arte por el arte y la coherencia de una mano curadora.

Un sistema de vigilancia inteligente, con cámaras especiales, ha sido inventado por una firma de Florencia, que espera instalarlo en los museos italianos. El moderno ojo electrónico, creado por la firma Fanfani Bandinelli, es «capaz de determinar si la persona que aparece en el circuito representa un potencial peligro», aseguró Cristina Bandinelli, encargada de la comercialización del sistema. El ladrón que intente acercarse al rayo de protección de una obra será detectado gracias a las imágenes tridimensionales del espacio vigilado que transmite la cámara, explicó Bandinelli. Cuando el dispositivo de la alarma entra en funcionamiento, los empleados encargados de la vigilancia del museo son alertados a través de pequeñas computadoras de bolsillo, que ofrecen toda la información necesaria. El objetivo no es reemplazar al personal encargado de la vigilancia, sino sobre todo asegurar una vigilancia permanente del objeto bajo protección. El «ojo inteligente» permite vigilar un espacio amplio, asegurando al visitante además una mayor libertad de movimiento y evitando que funcione la alarma en casos innecesarios. El sistema, que estuvo sometido a varios meses de prueba, será comercializado en pocos meses, según precisó la firma.

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