11 de octubre 2001 - 00:00
Admira Londres desnudo de Linda Gray, a los 61
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Linda Gray.
«Creo que ponerse en manos de la cirugía plástica es una decisión muy personal. Por lo que a mí respecta, yo he visto los horrores que el quirófano puede llegar a generar, y eso me ha mantenido apartada de ella. Hay mujeres que pueden gastarse todo un dineral en intervenciones estéticas y seguir siendo espantosas», razona la actriz estadounidense.
Pero salta a la vista que ella no tiene ese problema: «Me siento muy a gusto conmigo misma», confiesa Gray. «Quizá la gente de la industria del cine piense que, tras cumplir los 40 años, una mujer está muerta y arrugada. Lo cierto, sin embargo, es que estamos pletóricas de vitalidad».
Cada noche, desde la semana pasada y durante las próximas 18, Linda Gray ofrece muestras de esa sensualidad gran reserva a la que el paso del tiempo ha ido dando bouquet, y se mete en la piel de Mrs. Robinson, el personaje que Anne Bancroft hizo famoso en 1967 en el film «El graduado», (dirigido por Mike Nichols y basado en la novela de Charles Webb donde seducía al entonces imberbe Dustin Hoffman.
Por cierto, ¿se acuerdan del cartel con el que se publicitaba aquella memorable película? Aparecía al fondo Dustin Hoffman y, en primer plano, una pierna larguísima. Todos dábamos por sentado que dicha extremidad pertenecía a Anne Bancroft. Pero, ¡sorpresa! Resulta que es la pierna de Linda Gray.
«Efectivamente», admite la interesada. «Es mía», subraya. «Aunque yo no sabía que la fueran a utilizar para 'El graduado'. Por aquel entonces, yo era una joven modelo y me llamaron para un trabajo de un día. Me hicieron unas fotos sosteniendo una botella de leche y un envase de detergente líquido con la pierna estirada a lo alto», recuerda Gray. Luego, avatares del destino, los productores de «El graduado» se dieron de bruces con la pierna de la actriz en un catálogo de imágenes y, tras digitalizarla convenientemente, la incluyeron en el póster de la película.
Idea rentable
Curiosidades aparte, la idea de que célebres actrices entradas en años interpreten el papel de Mrs. Robinson, dejando ver durante unos segundos sus cuerpos al desnudo, ha resultado ser sumamente rentable. En los 18 meses que lleva en cartel en Londres la versión teatral de «El graduado», la obra ha recaudado ocho millones de libras, algo así como 12 millones de dólares.
Ahora es Linda Gray, todo un símbolo de la opulencia de los años '80, el anzuelo con el que el Gielgud Theatre espera seguir atrayendo espectadores a su sala del West End. Las entradas para ver a la otrora alcoholizada Sue Ellen transformada en una madura y seductora Mrs. Robinson cuestan entre 25 y 50 dólares. Por supuesto, a mayor precio, mejor es la visión de la que se podrá disfrutar.
Linda Gray cumple rigurosamente cada noche con su trabajo y, al filo de las 21, deja que la toalla que la envuelve se deslice accidentalmente sobre su piel, dejando al descubierto sus 61 esplendorosos años. Los espectadores agudizan en ese momento la vista y, aunque a ella no le molesta «en lo más mínimo» mostrarse desnuda en público, trata de abreviar el trago.
«La duración de la escena varía entre ocho y 15 segundos», explica Linda Gray. Y, acto seguido, confiesa: «Le he pedido a mi compañero de reparto, David Nicolle, que hable muy rápido durante ese tiempo, con la esperanza de poder terminar la escena en tan sólo tres segundos».
Kathleen Turner, 45 años. La estadounidense fue la primera en interpretar el papel en Londres, en abril de 2000. Encumbrada tras «Cuerpos ardientes» (1981), su presencia despertó tal expectación que al quinto día ya se habían agotado las entradas del Gielgud para los seis meses siguientes. «La primera vez que me desnudé en el escenario experimenté una sensación increíble. Desde el auditorio se elevó un profundo suspiro seguido de un silencio intenso. Fue mágico», ha dicho la actriz
Jerry Hall, 44 años. La modelo y ex esposa del líder de los Rolling Stones, Mick Jagger, sustituyó a Kathleen Turner como Mrs. Robinson en agosto de 2000. La crítica teatral señaló que su trabajo quedaba a años luz del de su predecesora, pero el montaje siguió cosechando un éxito notable, en parte por la excitación que despertaba entre el público ver que a una mujer de más de 40 años y que ha sido madre en cuatro ocasiones se le marcaban las costillas igual que a una adolescente.
Amanda Donahue, 38 años. La Mrs. Robinson más joven ha sido también la que más inadvertida ha pasado. Sucedió a Jerry Hall a principios de este año y cedió la posta a Anne Archer el verano pasado. A pesar de ser 20 años más joven que Gray la crítica es unánime al señalar que la ex mujer de JR en la pequeña pantalla supera a Donahue a lo largo de las dos horas y cuarto que dura la representación, incluidos los 15 segundos de desnudo integral.
Anne Archer, 53 años. Igual que Linda Gray, Archer alcanzó notoriedad tras dar vida a una sufridora. Ella era la mujer de Michael Douglas en «Atracción fatal» (1987). Hasta la se-mana pasada fue la Mrs. Robinson más madura de las que habían pasado por el escenario del Gielgud. El estelar aterrizaje londinense de Gray ha eclipsado sus tres meses en las tablas. Han bastado tres funciones con la sexagenaria actriz estadounidense para que nadie recuerde quién la precedió.




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