18 de febrero 1999 - 00:00
"ALTO RIESGO "
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A su personaje, hierático y unidimensional, no se le mueve un pelo ni aunque le secuestren la familia o le abollen el paragolpes. Claro, esto último es totalmente comprensible, ya que maneja un camionazo impresionante, ultrasólido, de 18 ruedas, con baño incorporado y todos los chiches. Eso sí, tiene que conducir una carga ilegal, y lo persiguen las autoridades, los intermediarios, los contratistas y hasta un perro.
El perro está ahí adentro, vigilando la carga. Pero también hay otro, que se les aparece a los camioneros que por ambición toman más tra bajo de la cuenta y se duermen al volante, causando desgracias. Por ejemplo, nuestro personaje causó una muerte, y por ello viene de cumplir dos años de cárcel efectiva, y todavía le quedan años de libertad condicional, razón que les permite a sus empleadores explotarlo y chantajearlo a gusto.
Por cierto, en la Argentina cualquier conductor puede causar desgracias sin ir a la cárcel, pero ésa es otra historia.
La que ahora nos ocupa es más sencilla, y se reduce al viaje a todo trapo que hacen cuatro tipos buenos, obligados a estar del lado del mal, en medio de tiroteos y camiones desbarrancándose por las rutas de Georgia y Carolina del Norte.
Es lindo ver cómo se desbarrancan los camiones, y el guión es atendiblemente entretenido y previsible. Se pasa el rato, mirando de paso unas buenas promociones de frenos y motores.



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