23 de febrero 2004 - 00:00

Aún atrae vieja sátira

«Nuestro hombre en La Habana» («Our Man in la Havana», G.B.EE.UU., 1959). Dir: C. Reed. Int.: A. Guiness, M. O'Hara, R. Richardson, N. Coward, B. Ives, E. Kovacs, J. Morrow.

Carol Reed
había desechado tiempo atrás esta historia de espías de Graham Greene, pero luego el director de «El tercer hombre» reactivó el proyecto, cambiando la Segunda Guerra por la exótica Cuba de Batista (a punto de ser la Cuba de Fidel Castro).

Contra toda lógica, tamaña audacia tuvo el apoyo de Columbia Pictures, que de inmediato aportó a Maureen O'Hara, más la por entonces muy impactante aparición del mítico showman Ernie Kovacks, auténtico adicto a los habanos cubanos en una de sus raras actuaciones no televisivas. Igual, durante semanas no se puedo filmar nada.

Recién cuando Castro irrumpió en el poder, Reed recibió los permisos necesarios para filmar su original thriller político.

La historia sobre un patético vendedor de aspiradoras enrolado por el servicio inglés, no muy preocupado en la posibilidad de que «su hombre» se dedique a estafarlos inescrupulosamente, sigue siendo una de las mejores sátiras a los servicios secretos de cualquier gobierno. Si nadie se acuerda de este film, quizá se debe a que enseguida fue eliminado por la irrupción del más carismático 007, que debutó en la vecina isla de Jamaica muy poco tiempo después.

L.T.

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