9 de agosto 2006 - 00:00
Batalla de medidoras por la credibilidad del rating
-
Disney sorprendió con la secuela de una de las series distópicas más escalofriantes de los últimos años
-
Millones ya la vieron: la película de Prime Video que se convirtió en un éxito a pocos días de su estreno
Julio y Juan Manuel Aurelio: «Nuestro sistema funciona como alternativa
para quienes desconfían de los números de Ibope. Los más perjudicados
son ‘América’ y ‘Canal 7’; al primero, Ibope le da siempre un punto y medio
menos que nosotros». El software
ideado por
Aurelio se
vale de la
guía
telefónica
para llamar
al azar a 2
millones de
hogares. A
lo largo de 4
horas de
prime time
se llega a
3200 casos.
Otro punto débil radica en que son 700 los people-meters que funcionan cada día, aproximadamente. El encendido a la mañana, de ser 10%, indica un rating surgido de los sólo 70 hogares que miran TV a esa hora. «Nuestro sistema funciona como alternativa para todos aquellos que desconfían de los números de Ibope. Los más perjudicados fueron siempre «América» y «Canal 7»; al primero, Ibope le da siempre 1 punto y medio menos que nosotros, mientras a «Canal 7» siempre le adjudican 1 punto de rating promedio cuando a nosotros nos da 3: si bien es poco, es 200% más de rating. Ambos nos contrataron porque su mayor perjuicio es la pérdida de anunciantes», continúa Aurelio.
Ibope ofrece hace unos meses el sistema de «real time», consistente en ofrecer los ratings de televisión para Capital y GBA en tiempo real. Si bien ese sistema permite tomar decisiones estratégicas en el momento en que se están emitiendolos programas, los productores apuntan a una psicosis inicial a la que ahora se acostumbraron.
Aunque varios dicen que ya no se trabaja al servicio del minuto a minuto, la obsesión de mantener el buen número o mejorarlo llevó a que, por caso, Mirtha Legrand solicitara al grupo Miranda que cantara el mismo tema dos veces. O que a Diego Maradona no lo dejaran irse del programa de Marcelo Tinelli por el rating creciente, y que plantaran a Pepe Cibrián en el concluido «Grandiosas» porque rendía más el dietista que hablaba de regímenes para bajar de peso.
El servicio de medición de Ibope se basa en una muestra de 810 hogares que informan sus consumos de televisión en forma permanente. La selección de los panelistas se ha realizado a partir del estudio anual de «Muestra Maestra» donde se relevan las características de la población. Según Ibope, la rotación queda garantizada si los hogares permanecen un máximo de cuatro años integrando el panel.
«En este momento no hay nadie que esté homologado pues cuando Ibope entró en crisis hace dos años y fue auditado por la CCMA (Cámara de control de medición de audiencia) el descontrol fue tan grande que se dejó de auditar y profundizar. Lo de la CCMA es una catástrofe, es un caos, está todo mal. En medio de la crisis, deshomologaron a Ibope y así sigue», apunta Aurelio. Julio y Juan Manuel Aurelio (su hijo, trabajan juntos en la consultora) aseguraron que existe una fuerte presunción de que los índices poblacionales en cuanto a nivel socioeconómico, composición por edades y nivel de instrucción están errados, igual que la penetración del cable (sostienen que es mucho más alta de la que se informa).
«Con 250 mil casos corregimos hasta al INDEC, pues no tenemos ya una muestra sino más bien un universo. Vemos que la distribución por edad y socioeconómica es distinta a la que tiene el INDEC. El problema de Ibope es metodológico y no sabemos dónde está fundamentado. Puede ser en el mal diseño de la muestra o que no pueden rotar los aparatos con la facilidad que nosotros rotamos los llamados telefónicos. O tal vez luego de tantos años de people meter el usuario se acostumbra, si es que no recibe incentivo», concluye Aurelio.



Dejá tu comentario