15 de marzo 2007 - 00:00
Besson: "Sólo me atrae el cine que me deja escapar"
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Luc Besson: «Lo de las generaciones es una fantasía de la
prensa. ¿O alguien cree que existió de verdad la nouvelle
vague?
Luc Besson: «Lo de las generaciones es una fantasía de la
prensa. ¿O alguien cree que existió de verdad la nouvelle
vague?
Luc Besson: Siete años. Fue cuando trabajábamos juntos en el montaje de «Juana de Arco». Y el tiempo de realización de «Arthur» fue de cinco años. No teníamos ninguna experiencia. Eramos un equipo muy grande ante algo nuevo, y además no quise tener en cuenta ningún modelo, ni Disney, ni Pixar, ni Dreamworks ni nada. Me propuse encararlo como una pelicula normal, pero claro, no lo era.
P.: ¿Le fue la más dificultosade toda su obra?
L.B.: En realidad, no. La película más difícil es siempre la primera; en mi caso, «El último combate», una fantasía post-apocalíptica. Yo estaba lleno de dudas, de inseguridades. Moralmente, fue muchísimo más fatigosa que manejar los cientos y cientos de extras de «Juana de Arco», por ejemplo. Ahora bien, si hay algo muy arduo en un film como «Arthur» es mantener el perfil de un personaje de manera coherente a lo largo de cinco años de trabajo en las computadoras. El «código de barras emocional» que debe llevar un personaje debe ser siempre el mismo. ¿Y cómo se logra eso a lo largo de cinco años de trabajo? No fue nada fácil.
P.: En «Arthur» vuelve a estar, como en «El perfecto asesino», el tema del niño solitario ante una realidad hostil. ¿Es el tema que más lo obsesiona?
L.B.: Lo que me interesa de un film no es que haya un niño o un adulto, sino un personaje ordinario que atraviesa una situacion extraordinaria. Y es por esa razón que me interesa el cine. Si yo me encuentro con un personaje ordinario en una situación ordinaria me aburro. Me voy al bar de al lado a tomar una copa. Y cuando voy al cine pido lo mismo: escaparme dos horas del mundo real.
P.: Hay mensaje ecológico en «Arthur». ¿Le interesaba llegar a los chicos con ese tema?
L.B.: Es primordial. Hay que apuntar a los chicos, porque para los adultos ya es tarde. El mayor contaminador del mundo, los Estados Unidos, continúa negándose a firmarel protocolo de Kyoto. Es muy paradójico en un país que se llena la boca hablando de democracia. Mire, la imagen tradicional que se suele tener del artista es la del fanfarrón, el bebedor, el fumador. No suele asociárselo a una persona preocupada por temas como la ecología, por ejemplo. Y para mí hoy eso es básico. A traves de la fantasia de Arthur los chicos llegan a la idea de la causa y el efecto, es decir, al concepto de responsabilidad. Si yo hago tal cosa, pasará tal otra. Además, hay que intensificar la relacion del chico con la naturaleza. Hace unos años, en una escuela primaria de Paris, se les pidió a los chicos de primer grado que dibujaran un pez en un papel. Pues bien, 60% de ellos, más de la mitad, dibujó un rectángulo: lo que se vino a descubrir era que estaban dibujando la lata de conservas. Para ellos, la forma del pez era la de lata, y no establecían ninguna relación con el pez real sino con el atún y las sardinas del supermercado.
P.: Usted hizo otra película mientras preparaba «Arthur».




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