18 de noviembre 1999 - 00:00

"BOWFINGER - EL DIRECTOR CHIFLADO"

C uando encuentra el vehículo correcto, Steve Martin puede ser un come-diante muy gracioso. Lo mismo ocurre con Eddie Murhpy, sólo que el actor de «48 horas» suele equivocarse más con la elección de proyectos. Por suerte, en «Bowfinger» ambos eligieron la película adecuada: una comedia boba sobre Hollywood en la que Martin es un director desesperado por filmar lo que sea, y Murphy es un superastro de cine de acción desquiciado por fantasías paranoicas que incluyen extraterrestres y la contabilización de cuántas letras k hay en un guión, para dividir la suma por tres y saber cuántas referencias encubiertas al kkk hay en el libreto. El truco de la película consiste en que el director, una vez que fue rechazado por el actor, decide filmar de todos modos una película con él, pero ocultando la cámara para que el intérprete nunca se dé cuenta. Como el film, «Gotas gordas» tiene que ver con una invasión extraterrestre, la paranoia del astro se eleva a niveles preocupantes, por lo que la intervención del gurú de los artistas encarnado por Terence Stamp se vuelve imprescindible. Aunque sin escapar al humor lunático que caracteriza a Martin y Murphy, el guión del mismo Steve Martin logra capturar con gracias varios clichés del show business, como la actriz que tratando de llegar a la cima se acuesta con todo el mundo ( Heather Graham, supersexy como siempre) o los espaldas mojadas mexicanos contratados como técnicos no bien cruzaron la frontera, que a los días de rodaje ya se han convertido en expertos que discuten sobre Orson Welles leyendo «Cahiers du Cinéma». Las imágenes quizá no sean nada del otro mundo (excepto el delirante epílogo de homenaje al cine de Kung Fu), y la música llena de clásicos soul quizá suene poco original, pero el fuerte está en el sólido elenco: a Terence Stamp y Heather Graham se suman actores de reparto de lujo como Barry «Petrocelli» Newman o Robert Downey Jr., más un brillante Eddie Murhpy que no sólo hace del actor protagónico sino también del doble que debe reemplazarlo en las escenas filmadas de lejos o de espaldas.Aunque no sea una película brillante, no hay duda de que logra hacer reír, y tiene varios detalles que la convierten en una de las comedias bobas con más clase del Hollywood reciente.

Dejá tu comentario

Te puede interesar