8 de junio 2000 - 00:00

"CERCA DE LA FRONTERA"

D ocente de explicaciones claras y concretas, miembro fundador de la Filmoteca de Buenos Aires, y, sobre todo, ya veterano asistente de dirección, desde «Darse cuenta» y las últimas de Enrique Carreras, hasta la primera de Víctor Laplace, todavía sin estrenar, Rodolfo Durán se prueba aquí como realizador integral. Es decir, se ha hecho cargo de su primera película, desde el guión hasta la distribución en salas. Ejemplo de verdadero cine independiente, la obra también es independiente en otros sentidos.
Prescinde, por ejemplo, de los habituales vicios de ostentación y de extensión en que suelen caer muchos realizadores locales. Evita caer en alguna clase de metalenguaje para iniciados, y no incluye ningún chiste privado. Simplemente se limita a contar una historia. Y esa historia, aunque ambientada en un momento clave (la Argentina, 1978) tampoco tiene pretensiones de hacer el gran cuadro del país o de la sociedad, o la gran reflexión política. Simplemente, cuenta la aventura de un periodista que, sintién-dose amenazado, termina encontrando refugio en la casa del pintoresco cura de un pueblito jujeño. Y cuyos problemas son más concretos: el agua para los pobladores, la falta de una capilla como la gente, la familia... Sin discursos de ninguna clase, sin gente enteramente buena o
enteramente mala, sólo hechos concretos.

 Cura singular

Ulises Dumont compone un cura realmente sui géneris, que hasta tiene (discretamente) una novia, y también las mejores líneas de diálogo.
El personaje, y la idea general, daban todavía para más, pero el autor prefirió circunscribirse a una idea: el modo como alguien que, a fin de cuentas, huye de sí mismo, puede volver sobre sus pasos. Quizá le faltó un poco de pulido, para sacar la pequeña escoria de algunos lugares comunes, o hacer más definido y punzante el relato, pero el resultado es igualmente atendible. Y además el paisaje jujeño (Terma de Reyes), es hermoso.

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