Con el show de Charly García, acompañado por la misma banda integrada por el trío pop chileno más el agregado del grupo de cuerdas, con la que se ha venido presentando últimamente, se produjo el primer cierre del que se ha convertido en el principal festival de pop/rock de nuestro país: el Quilmes Rock. Cientos de músicos de los más diversos niveles de calidad y convocatoria y miles de personas pasaron por los tres escenarios de la cancha de Ferro durante las ocho fechas de este encuentro que concluirá el próximo viernes con la actuación de Guasones, Las Manos de Filippi, La Mississippi, Pappo y Los Piojos.
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En una lista imposible de precisar, hubo solistas y grupos históricos de la música argentina: además de Charly García, Luis Alberto Spinetta, León Gieco, Fito Páez, Memphis, Las Pelotas, Ratones Paranoicos, Divididos, Los Pericos, Rata Blanca, Vox Dei. Estuvieron los grupos más convocantes de la última época: Babasónicos, Bersuit Vergarabat. Se sumaron algunas visitas extranjeras como The Wailers, Molotov, Café Tacuba, Paralamas. Hubo espacio para bandas y solistas en ascenso, entre ellos Me darás mil hijos, Arbol, Los Natas, Adicta, Mancha de Rolando, Emmanuel Horvilleur, O'Connor, Dante Spinetta, Leo García, etc.
Hasta aquí, todo ha sucedido con un alto grado de profesionalismo. Con los errores técnicos previsibles en este tipo de festivales, aunque con una media muy buena; un escenario central verdaderamente monumental -con una pantalla central y dos laterales de sorprendente calidad técnica-, y con un buen ajuste horario (todo debía terminar a medianoche por en bien de los vecinos del estadio). Menos interesantes resultan, en cambio, los stands comerciales y las actividades recreativas que se instalaron en la cancha auxiliar, también sede de los dos escenarios sedundarios.
Frente al lugar que ha adquirido este festival, vale entonces pensar cómo será su futuro. Como Charly García -que reiteró lo que ha hecho en las distintas presentaciones de 2004-, todos los artistas importantes se limitaron a repetir, a lo sumo, con pequeñísimos cambios, lo que vienen haciendo en sus shows. Ni presentaciones oficiales de discos, ni uniones muy especiales -salvo excepciones menores-, ni repertorios novedosos, ni el riesgo artístico que al rock tan bien le haría recuperar. R.S.
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