27 de septiembre 2001 - 00:00
Cine negro revive con gran policial
-
Netflix estrenó una cruda película que retrata uno de los momentos más oscuros de Venezuela
-
Pity Álvarez anunció un nuevo show en Rosario: cómo y dónde comprar las entradas
Robert De Niro, Edward Norton y Marlon Brando
Tanto los riesgos imprevistos y diferencias éticas y existenciales entre los tres socios, como el factor humano de la vida cotidiana del personaje central -aquí aparece una Angela Bassett un poco desaprovechada-logran que una película que casi no tiene tiroteos ni persecuciones automovilísticas consiga un nivel de tensión digno de los clásicos del género.
Si el lector tiene la suerte de haberlos visto -la edad ayuda-, a esta altura ni necesita el consejo de no perderse «Cuenta final» por ningún motivo. Si no, la decepción puede ser grande. Ver un policial de gran presupuesto y actores aún más grandes, sin las balaceras ni efectos especiales digitales, con el énfasis puesto en los detalles, no se parece en nada a una secuela de «Arma mortal». No se puede culpar a los espectadores decepcionados, ya que la ausencia de feedback es un problema global e insoluble. Todo sería distinto si conocieran los policiales de Jean-Pierre Melville, Henri Verneuil, John Huston, Giuliano Montaldo (autor de la mítica pero hoy inconseguible «Ad ogni costo»/»Grand Slam» con Klaus Kinski, Janet Leigh y Georges Rigaud) y, sobre todo, si supieran quién es Jules Dassin, maestro del comentario social disfrazado de film noir, aunque no tanto como para no ser víctima del macartismo y de la crítica esnob que sabe más del cine iraní que de obras maestras como «Brute Force», «Topkapi» o «The Night and the City».
Es probable que de todo esto, algo haya inspirado a Frank Oz a abandonar el humor de siempre y volver a las fuentes del mejor cine negro. Tanto el director como su trío de ladrones-actores deben haber aceptado el desafío luego de recordar que las mejores fábulas morales siempre tuvieron que ver con ladrones honorables.




Dejá tu comentario