22 de octubre 2004 - 00:00

Colorización: segundo acto

La Sony-Columbia Pictures lanzó sus primeros títulos en DVD colorizados con capítulos de «Los tres chiflados». Anunció que su archivo de largometrajes clásicos también podría ser reeditado en colores.
La Sony-Columbia Pictures lanzó sus primeros títulos en DVD colorizados con capítulos de «Los tres chiflados». Anunció que su archivo de largometrajes clásicos también podría ser reeditado en colores.
La colorización, efímera moda que apareció en Hollywood a mediados de los '80, aterró a los cinéfilos como si se hubiera tratado de una nueva peste. Cuando la TNT de Ted Turner empezó a televisar o reeditar en video películas clásicas artificialmente colorizadas, como «Casablanca» o «El halcón maltés», se alzaron indignadas las voces de algunas figuras de Hollywood como Martin Scorsese, Woody Allen o James Stewart. Este último dijo, al verse a todo color en «Qué bello es vivir», que su rostro le hacía acordar a un huevo de Pascua.

Julius Epstein
, uno de los guionistas de «Casablanca», hizo famosa esta frase: «La colorización de nuestra película tuvo al menos una virtud. Logró que Humphrey Bogart pareciera más bonito que Ingrid Bergman». Tantas fueron las protestas del Hollywood purista (una minoría, aunque gravitante) que hasta Washington tomó partido: por aquellos años el Congreso empezó a designar, a razón de diez por año, películas «patrimoniales», a las que se protegería de cualquier tipo de alteración.

Estas alarmas no tardaron en esfumarse ya que la colorización, en aquel momento, se demostró ineficaz por varias razones. En primer lugar, el público no se interesó demasiado en ella (no se vendieron más videos ni subieron demasiado los ratings), aunque lo determinante fue que los mismos técnicos admitieron que los resultados no eran lo suficientemente satisfactorios como para continuar coloreando el pasado.

Veinte años después, con los impresionantes avances que se produjeron en el campo digital, la situación es muy distinta, y todo Hollywood descuenta que hoy se está, pese a quien le pese, a un paso de una segunda era en la colorización de películas. Legend Films, un pequeño laboratorio, está jugando el papel de pionero en la materia. Tímidamente, con una edición en DVD de «Heidi» y de algunos capítulos de «Los Tres Chiflados», demostró un standard de calidad que nada tiene que ver con aquellos tonos saturados y artificiosos que se veían en los '80.

La Sony-Columbia Pictures, titular de los derechos de «Los Tres Chiflados», fue la promotora de su edición. En el lanzamiento, sostuvo que «hay muchos jóvenes que quieren ver a sus ídolos de esa manera». Por más que les duela a los puristas, dijeron otros, las nuevas generaciones no toleran el blanco y negro. El estudio, además, restauró estas copias y las lanzó en dos versiones: colorizadas y en blanco y negro, para que el público elija la que prefiera. «El consumidor, finalmente, tendrá la última palabra» dijo Suzanne White, vicepresidenta de marketing de Columbia, empresa que no descarta, en un futuro, editar sus largometrajes clásicos en colores.

«Muchos se han quejado de que la industria del DVD es perezosa para lanzar clásicos. Ocurre que, muchas veces, es una tarea antieconómica, porque no hay un mercado que la justifique. En cambio, colorizándolos, y dando al público la opción de elegir, se podrán editar muchos más de esos clásicos»,
agregó White.

Para sorpresa de muchos, el primer cineasta que recurrió a los servicios de Legend Films no fue otro que Scorsese, uno de los más acérrimos cruzados contra la colorización en los años 80. Claro, no lo hizo para pasar a color films clásicos, sino para colorizar algunas viejos documentos y noticieros de cine que empleó en su nueva película «El aviador», una biografía del magnate Howard Hughes.

Barry Sandrew
, presidente de Legend Films, se enorgulleció de su trabajo: «Le mostramos a algunos ingenieros de Technicolor los resultados que habíamos obtenido, y no lo podían creer», dijo en una entrevista. Sandrew también contó ahora que algunos técnicos que trabajaron con Steven Spielberg en «La lista de Schindler» fueron asesorados por él en las escenas en las que se insertó color dentro del blanco y negro de la película.

En principio, lanzarán en DVD versiones colorizadas de las películas de Abbott y Costello, continuarán con la serie de los capítulos de «Los tres chiflados» de Sony Pictures, y lanzarán para fin de año la versión en colores del film-culto de zombies de 1968 «La noche de los muertos vivos» de George Romero.

Sandrew
, que empezó a interesarse en la colorización de manera puramente accidental (es médico neurólogo, y a mediados de los 80 empezó a trabajar en la colorización de estudios radiográficos y placas) ya tuvo, como se preveía, un acercamiento contractual con Turner, con lo que se habría asegurado un archivo de 250 películas dispuestas a ser colorizadas, o recolorizadas. Esta vez el mercado al que se punta son los DVDs y la televisión de alta definición.

Enemigo de la «jactancia de los intelectuales», cuando se le preguntó a
Sandrew su opinión sobre el debate acerca de la alteración de películas, fue bastante poco sutil: «Me parece el colmo de la arrogancia que alguien venga a decirme cómo tengo que ver o no ver alguna película», contestó, reconociendo que él rara vez veía algún film sólo por placer.

También dijo: «No
nos engañemos. Las películas que estoy colorizando fueron realizadas con una única finalidad, hacer dinero.Aun cuando estuvieran involucrados talentos creativos, los estudios no tenían otro interés que ganar dinero. Para ellos, no se trataba de arte sino de negocio.Así y todo, son grandes películas. Nosotros vivimos una época en la que el público, sobre todo los más jóvenes, no acepta el cine en blanco y negro, de modo que lo que hacemos es crear un nuevo público, que de otra manera no tendría interés en ver estas películas». El debate, como se advierte, está a punto de reabrirse.

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