«70 años de tango». Actuación de Mariano Mores con unagran orquesta. Canto: S. Mores, D. Cortés, G. Mores y M. Fabbiani. Con elBuenos Aires Tango Ballet y el Ballet Brandsen (dirigido por
M. Pimentel y O. Murillo). (Estadio Obras, 20 deoctubre.)
Mariano Mores repitió su ceremonia; ésa que desdehace 70 años lo mantiene ligado al público argentino y de infinidad de otrospaíses del mundo. Volvió esta vez en un escenario desconocido para lostangueros como el de Obras y se colocó, como siempre, al frente de una granorquesta, que escapa al estilo más clásico de la «típica» para adentrarse en lavariedad tímbrica de vientos, percusión y teclados, y de dos ballets, uno detango y otro folklórico.
Mores esuna institución de la música argentina, por la enorme lista de grandes títulosque ha entregado al tango rioplatense y por su persona-lidad interpretativa quelo distingue de muchos de sus colegas.
Recursos
Su trabajo se sostiene en el piano, en los grandesacordes orquestales, en las melodías de cuerdas, en la fuerte presencia de lapercusión. Y con esas herramientas hace sonar piezas que están en la memoria detodos, de su propia inspiración o de otros autores, como «Tanguera», «Lacumparsita» (en dos versiones, una instrumental y otra para acompañar a losbailarines), «La Tablada», «Tierra querida», «Canaro en París», «Quejas debandoneón», «Taquito militar», etcétera.
Los dos cuerpos de baile se alternan sobre elescenario, y se suceden entonces los despliegues virtuosísticos de las parejasde tango y las elaboradas coreografías del grupo que dirigen Mabel Pimentel yOscar Murillo. Este concierto, sin embargo, tuvo la particularidad de loemotivo. A la tradicional voz de Daniel Cortés («Uno», «Garufa»),se sumó como voz femenina principal la de Silvia Mores («Cuartitoazul», «Ahora te llaman Lulú» a dúo con Cortés) y la de MarianaFabbiani, nieta de Mores («Se dice de mí»), además de estar,como siempre, su nieto Gabriel Mores en los teclados de la orquesta y enlas interpretaciones vocales («Cafetín de Buenos Aires» y «Por qué laquise tanto»). Pero hubo también muchas referencias al pasado desde lasimágenes presentadas en una pantalla gigante -por la que desfilaron figurascomo Tita Merello y muchos recuerdos familiares, lo que hizo arrancar elaplauso cerrado del público cuando las imágenes se detuvieron en su recordadohijo Nito-.
Mores se dio el gusto de acompañar con suorquesta a Carlos Gardel, que cantó desde un fragmento fílmico el tango «Volver».Y se mostró en camiseta y tiradores con una escenografía de altillo pintado deazul como introducción a su clásico «Cuartito azul». El cierre, con todala compañía, llegó con «Adiós Pampa mía». Para ese momento, la fiestahabía llegado a su punto máximo.


Dejá tu comentario