Humberto Tortonese con la única «diva» de la noche, Florencia de la V. No fueron ni Susana Giménez ni Mirtha Legrand ni Moria Casán.
Aunque se trató de la antesala de los Martín Fierro y no de la premiación propiamente dicha, la entrega de diplomas a los nominados dejó anteanoche algunos apuntes para la crónica y ciertas sorpresas, no siempre agradables. Como la que se llevaron los miembros de la nueva comisión directiva de Aptra: además de sus enemigos de la lista opositora, que hurgaban en los primeros errores de la nueva gestión, descubrieron que, pese a sus esfuerzos, la plana mayor de «Canal 13» tampoco concurrió este año.
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La nueva comisión intentó subsanar la relación con Adrián Suar, y sus autoridades visitaron los cinco canales para renegociar la televisación del Martín Fierro. Sin embargo anteayer, y con la única excepción de algunos actores de «Soy gitano» como Antonio Grimau o Romina Gaetani, los principales nominados de «Canal 13» volvieron a faltar. El besamanos más entusiasta le correspondió entonces a Jorge Lanata (sin aire televisivo pero sí radial, pues reemplazará temporariamente a César Mascetti y Mónica Cahen D´Anvers en AM Del Plata, de Marcelo Tinelli), Guillermo Francella (nominado por «Durmiendo con mi jefe»), Gabriel Goity (« Femenino, masculino»), Enrique Pinti (por primera vez candidato, y fue por su labor cómica en radio), Florencia de la V («La peluquería de los Mateos») y la flamante funcionaria del Fondo Nacional de las Artes Nacha Guevara (actuación de reparto en unitario).
La vieja guardia de Aptra, rencorosa, mascullaba que « faltan los importantes, esto es un fiasco», aunque no se dejó de advertir la aceptable convocatoria, habida cuenta del retraso en el envío de invitaciones. Según ellos, Aptra había reservado el Hotel Sheraton para el 31 de mayo, pero por el retraso en la firma del contrato con el canal organizador, cuando «América» suscribió, cambió por el Hilton ante una mejor oferta. Como la fecha original estaba ocupada, se pasó al 15 de junio y luego se volvió a cambiar al 22, fecha definitiva. «No habría que sorprenderse si alguno se confunde de día», ironizaban.
No era la única crítica: vestidos de sport, al revés que los «oficialistas» que lucían riguroso traje, comentaban los opositores que «ojalá funcione el voto electrónico porque lo van a probar recién ese día».
Según ellos, Aptra implementó esa modalidad alegando « transparencia», pero «lo que buscan en realidad es que los medios hablen de la nueva administración de Aptra. Están haciendo todo al revés». Se referían a la venta de los derechos de televisación, que se hicieron eludiendo la licitación.
El presidente de Aptra, Carlos Sciacaluga, explicó a este diario: «No se hizo licitación sino ronda de negociaciones, esto es, visitamos a los cinco canales, escuchamos ofertas y luego decidimos. El que más plata ofreció fue «Canal 9», medio millón de pesos, pero las conversaciones se estancaron. «Telefé» nos dio su apoyo, lo mismo «Canal 13». A Adrián lo conozco desde chico, no podemos tener mala relación, dio su apoyo pero no se mostró interesado en la transmisión. Quedaban «Canal 7» y «América», continuó Sciacaluga, «pero nos inclinamos por este último porque además del dinero en efectivo ofrecía un buen canje para pagar la obra social de Aptra».
La entidad ofrece la televisación, transmisión radial y por Internet de la alfombra roja y la fiesta. Se pagaron, según se dijo oficiosamente, 100 mil pesos y 150.000 en concepto de canjes. Se verá por «América TV» y se seguirá por radio «La Red». La cifra del pago no fue confirmada por los miembros de Aptra pues, para diferenciarse de la antigua administración, decidieron no difundir cuánta plata reciben. «A Pancho Loiácono le iniciaron sumario por haber dicho cuánto dinero había en Aptra. Es una locura, con la ola delictiva que estamos atravesando, cualquier loco que crea que la plata está en la entidad entra y le corta el dedo a alguno, como mínimo», temió Sciacaluga.
Como es habitual, los más exaltados de la noche fueron los movileros: aunque no pudieron atropellar a Susana Giménez, Mirtha Legrand o Moria Casán (que no fueron) sí se amontonaron en torno a la cuarta diva autoconsagrada como tal: Florencia de la V. La «vedette» de «Los Roldán» se paseaba custodiada por la prensera de «Ideas del sur», que casi oficiaba de vocera.
Muchos suponían, en cambio, que esa noche faltaría Nacha Guevara, quien hoy debería estar atareada con la misión que le confió Néstor Kirchner, aunque ella se acercó al Hilton a recibir su diploma. No fue mucho lo que le dijo a la prensa sobre su nuevo cargo: «Estoy chocha», repetía, «Este cargo sirve para ayudar a que muchos cumplan su sueño». Florencia de la V se abrazó con todos. Con Pinti, quien le prometió que la iría a ver al teatro, con Juanita Viale, nieta de una diva ausente (Mirtha Legrand), con el «mini» de Roberto Pettinato. Realmente, una concurriencia bastante modesta.
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