Abrieron ayer las Rondas de Negocios (coproducciones de cine) entre la Argentina e Italia.De izq. a der., Roberto Stabile (Anica), Bernardo Bergeret (INCAA), Jorge Alvarez ( presidente del INCAA), Paolo Ferrari (Anica) y el productor Adriano di Micheli ("Nos habíamos amado tanto", "Perfume de mujer ").
El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) pasará a intervenir directamente en el mercado de la exhibición cinematográfica por televisión, luego de que se anuncie esta semana una modificación a su sistema de fomento. El anuncio lo realizó la mañana de ayer Jorge Alvarez, presidente del INCAA, durante la jornada de apertura de las Rondas de Negocios entre la Argentina e Italia, en las que un grupo de productores privados y funcionarios de la cinematografía italiana dieron a conocer sus planes de coproducción con el país. Alvarez anticipó que el INCAA pasará a tener un papel de exhibidor activo, a través de la pantalla de «Canal 7», de la producción nacional. «Hay canales que compran películas a perpetuidad y pagan precios viles, y esa situación es totalmente injusta y desfavorable», dijo. Luego de que uno de los productores italianos asistentes a las rondas, Roberto Di Girolamo, manifestara su sorpresa ante el hecho de que la TV argentina, a diferencia de la europea, no sostenga la producción de cine (eso ocurre en muy pocos casos, y por lo general con films de descontado rédito comercial), Alvarez agregó que aquí no sólo no existe una cuota de pantalla televisiva para el cine, sino que «la TV nunca vio la importancia del cine, y el producto nacional se suele comprar a precio vil. El INCAA funcionará ahora como comprador de películas para su exhibición por la televisión pública».
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Además de anticipar también otras inminentes modificaciones, provenientes de «otros ministerios» y que aportarán «mayor liquidez al sistema», Alvarez también anunció la creación de una Fundación para la exportación de cine argentino, que estará a cargo del gerente de asuntos internacionales del INCAA, Bernardo Bergeret. La oficialización de estas reformas coincidirán esta semana con el comienzo de la nueva edición del Festival de Mar del Plata, el próximo jueves.
Las Rondas de Negocios con el cine italiano, que desembocarán en la concreción de coproducciones entre ambos países en los próximos años (los visitantes se llevan un total de 170 proyectos para largometrajes, que ya han comenzado a analizar ayer) se insertan, según el titular del INCAA, en la inevitable « globalización» del cine: «el mercado argentino es insuficiente, incapaz por sí solo de sostener la pantalla», dijo. «Actualmente, 52% de la producción de películas que se hacen en la Argentina son coproducciones con España, a partir del convenio que hicimos hace cuatro años con ese país. Ahora es el momento de hacerlo con Italia, que precede a los que también realizaremos con Francia, Alemania, Suiza y China».
Según lo que surgió con claridad ayer, día de inauguración de las Rondas que continuarán hoy y mañana, se apunta con realismo a una oferta diversificada, que comprenda no sólo al llamado «cine de autor», habitualmente mimado en festivales pero de escasa respuesta de público, sino también a satisfacer una demanda auténtica.
El productor Massimo Vigliar (Surf Film, de Italia), fue el más concreto en este aspecto: «Entrar hoy en el cine italiano es muy difícil», dijo. «No se trata sólo de desnivelar el histórico dominio de la producción masiva norteamericana, sino sobre todo de entender qué desea ver el público, especialmente el público joven. Yo ya he visto, por ejemplo, varios proyectos relativos a historias de inmigrantes italianos en la Argentina, a temas de hace muchos años. Lamentablemente eso no funciona. A los jóvenes, cuyo peso en el mercado es fuerte, eso no les interesa, no tiene nada que ver con ellos».
Rossana Segni, productora de larga trayectoria que ya realizó en la Argentina la miniserie «De los Apeninos a los Andes», y que produjo películas de Rosalia Pollizi, apoyó a su colega. «Yo participé en la producción de 'Nacido y criado', la película de Pablo Trapero. Muy buen film, premiados en festivales, pero en Italia me lo tuve que meter en el bolsillo. No lo quiso ningún distribuidor. 'Es muy dramática, muy difícil', me decían». Segni anunció la apertura, vía Internet, del sitio New Cinema Network, destinado a la generación de proyectos de cine, donde se evaluarán proyectos subidos por quienes no encuentren las vías habituales de realizarlos, y que contengan buenas ideas para películas.
También participan de las Rondas el titular de la estatal Direzione Generale del Cinema, Massimo Baraldi; Paolo Ferrari, presidente de la ANICA (sociedad que agrupa a los principales distribuidores, productores, exhibidores y técnicosde Italia), quien actualizó algunos datos sobre la explotación del cine italiano en la actualidad: en aquel país hoy existen en 4000 salas, de las cuales 50% son multiplex; la producción asciende a un promedio de 150 películas al año, el Estado contribuye con 90 millones de euros a la producción, aunque el financista más fuerte es la televisión, a través de la RAI, Mediaset y la cadena satelital privada Sky.
Di Girolamo, en su intervención, agregó que el productor mide cada vez más su decisión antes de embarcarse en una película, ya que los costos adicionales se han incrementado muy significativamente en los últimos tiempos. «Hoy, el presupuesto sólo para estrenar una película en Italia puede ascender con comodidad al millón de euros ( cuatro millones de pesos)». En la Argentina, con la cuarta parte de ese costo se produce un largometraje.
La diferencia cambiaria fue puesta varias veces de manifiesto. Concita Airoldi (Urania Studios) dijo que esa diferencia era uno de los alicientes más fuertes para que hubiesen concurrido a la Argentina tantos productores italianos, y otros tantos que no pudieron concurrir pero que siguen desde Italia el rumbo de estas negociaciones.
Finalmente, los productores de Acme Films, David María Putorti y Cristina Piovanni, anunciaron que coproducirán con la Argentina una adaptación de la novela de Adolfo Bioy Casares «Diario de la guerra del cerdo».
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