10 de noviembre 2000 - 00:00
Edipo griego, mejor narrado que actuado
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Tal el caso de Edipo en «Edipo rey» de Sófocles: su soberbia y su violencia lo arrastran a sucumbir al oráculo que lo señaló como asesino de su padre y esposo de su madre, y a pronunciar palabras que finalmente sustentarán su condena. Su orgullo lo llevó a ignorar las advertencias de Creón, y a insultar a Tiresias, el adivino. «No sólo tus ojos están ciegos -le dice-sino también tus oídos y tu alma.» Tal es la ceguera de Edipo que no se detiene ni aun cuando el adivino le advierte: «Me reprochas ser ciego. Te digo que tú ves, pero no sabes la desdicha en que te encuentras, ni el lugar en que vives, ni con quién cohabitas. Tú, que hoy ves, estarás rodeado de tinieblas. En este día tendrás linaje y muerte».
La tragedia está cargada de suspenso. En su transcurso, Edipo se descubrirá a sí mismo y se condenará a pagar este conocimiento con la ceguera que él mismo se inflige. El coro de magnates tebanos que lo acompaña quiere a su rey, que los ha salvado de la peste y ha gobernado con justicia. Como otro personaje, participa de la agonía del protagonista y al final se lamenta de su suerte: «Nadie afirme que un hombre ha sido feliz hasta que no haya llegado el último día de su vida».
El Teatro Nacional de Grecia, transformado en organismo estatal desde 1930, tiene por objetivo mantener la antigua tragedia, incorporando elementos que la actualicen. En la puesta de Vassilis Papavassiliou, el coro es un simple comentador, reforzado por maniquíes que entorpecen el ritmo y ocultan por momentos la visión. La escenografía y el vestuario de Yorgas Ziakas carecen de sugestión. Las zapatillas y los borceguíes que marcan las diferencias de rango producen una sensación de extrañamiento. Sensación que se ve reforzada por una marcación que obliga a los actores a decir sus parlamentos de cara al público, aun en momentos de enfrentamiento.
El carácter casi farsesco impreso al mensajero debilita la intensidad de la escena en la que éste devela a Edipo algunas partes de la oscura historia anterior a su llegada. Aunque poseedor de una impecable técnica, el elenco (en el que se destacan Grigoris Valtinos y Stefanos Kyriakidis) se inclina por una declamación uniforme que no refleja el horror que poco a poco se va instalando en la escena.
Una indiscutible corrección predomina sobre la oscuridad y el caos en el que gradualmente se van sumando los personajes; el horror, más que vivido, está impecablemente narrado. Teniendo en cuenta que uno de los objetivos del organismo es cumplir una función pedagógica, es digno de encomio el esfuerzo realizado por el Instituto Griego de Cultura, la Embajada de Grecia y la Federación Panhelénica, que hicieron posible la presentación de esta embajada cultural.
«Edipo rey», de Sófocles. Dir.: V. Papavassiliou. Esc. y vest.:Y.Ziakas. Int.: G. Valtinos, M. Stalakisy elenco (Teatro Nacional Cervantes. Func. hoy, 21; mañana, 15 y 21.)



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