Venecia (Reuters) - Puede que el 11 de setiembre de 2001 haya pasado a la historia como «el día que cambió al mundo», pero los realizadores dicen que todavía no han digerido todo el impacto que tendrán los ataques contra Estados Unidos en la industria del cine.
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«Un año no basta para considerar la naturaleza del profundo cambio que experimentaremos por lo que sucedió», dijo Tom Hanks, quien asistió al Festival a presentar su película «Camino a la perdición». De Rusia a Italia y a las colinas de Hollywood, los directores están tratando de descubrir cómo será afectado su trabajo por los ataques, que dejaron cerca de 3000 muertos, originaron una guerra en Afganistán y amenazan con otra más.
Un primer asomo se producirá a fines de esta semana, cuando se se estrene el documental «09/11/01», una colección de 11 cortos sobre el 11 de setiembre que duran 11 minutos y nueve segundos cada uno y fueron filmados de una sola toma. Entre los directores de los cortos figuran el británico Ken Loach, el israelí Amos Gitai, la india Mira Nair y el japonés Shonei Imamura. En vez de ser una oda a Estados Unidos, se ha dicho que el collage refleja la reacción mundial y que contiene algunos comentarios contra Estados Unidos. «El 11 de setiembre es el futuro, no el siglo pasado. Para sobreponerse a eso, hay que tomar en cuenta que no todos los hombres de piel oscura con turbante son malos», dijo el director ruso Andrei Konchalovsky, quien está compitiendo por el León de Oro con un film sobre la guerra chechena. «El mundo occidental se está tornando extremadamente cauteloso de cualquier árabe, lo que es triste pero verdad», agregó.
También hay críticas desde dentro de Estados Unidos sobre cómo el país está viviendo las consecuencias de los ataques. «Tenemos que ser mucho más ambiciosos sobre la paz en el mundo, un mundo con el cual Estados Unidos debería compartir más su riqueza y ser más consciente de nuestro papel como ciudadanos globales», opinó por su parte Harrison Ford. «Mucha gente en Estados Unidos no ha identificado apropiadamente los motivos de los ataques. Es más complicado de lo que podríamos imaginarnos», agregó.
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