20 de noviembre 2000 - 00:00
El cine también genera empleo
En este artículo de opinión, el director del INCAA José Miguel Onaindia se refiere a la faceta industrial del cine (una industria "incipiente", como la denomina) y, en consecuencia, a su poder de generar empleo. Tomando como indicadores válidos la cantidad de espectadores que el cine argentino tuvo hasta la fecha este año (6 millones, de los cuales 1 millón fue para una sola película, "Nueve Reinas") y el número de estrenos (42, con perspectivas de hasta 50 a fin de año), Onaindia cuantifica en su artículo la expansión que representan estos números en puestos de trabajo y, paralelamente, lo que significan también para la apertura de mercados extranjeros.
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sino por cifras, estadísticas y números que avalan lo que pienso. En un cuadro de promedio anual que contempla los 63 años del cine sonoro de películas nacionales, si tomamos como unidad de análisis el período de las últimas tres décadas, se observa que la cantidad de estrenos del año 2000, que a la fecha asciende a 42, con perspectivas de alcanzar el medio centenar, no tiene precedentes y supera todas las cifras del período.
En ningún análisis de empleo se pueden omitir las circunstancias apuntadas. El combate al desempleo es el gran desafío de nuestro tiempo y preocupación prioritaria de todos los gobernantes. Un elemento importante para su solución es promover aquellas industrias que muestran signos de expansión y que re-sultan competitivas internacionalmente.
Para analizar el impacto que tiene la industria cinematográfica en la creación de empleo, podemos utilizar una fórmula sencilla: podríamos decir que el número de empleos derivados es igual al número de empleos primarios por beta, representando ésta un multiplicador cuyo valor varía según la industria que se trate.
Si tomamos como ejemplo una película promedio argentina que emplea entre 100 y 120 trabajadores (en las distintas etapas de su realización, pre, desarrollo y post producción, por ejemplo, vestuaristas, técnicos, plantel de actores, etc.), el multiplicador beta vale aproximadamente 8, en consecuencia unos 100 empleos primarios se proyectan en 800 empleos derivados (por ejemplo, diseñadores, laboratoristas para proceso de imagen, sonido, etc). Cabría contar también con los servicios de terceros que coadyuvan al producto final, como el catering, mensajería y publicidad, por dar algunos ejemplos al azar, que a su vez necesitan tener empleados, y entonces, el efecto multiplicador se incrementa.
En conclusión, un elevado coeficiente multiplicador de empleo en relación con el capital invertido por producto terminado, unido a una demanda interior y exterior creciente, me permiten alentar pronósticos de crecimiento sostenido tanto en lo económico, como en la creación de puestos de trabajo que el país necesita, como en el sentido último perseguido del desarrollo artístico cultural de nuestra comunidad.
Se reitera desde todos los ámbitos que el dinero que va a la cultura es una inversión. Algunos economistas, sin embargo, aún lo consideran simplemente sólo como un gasto. Lo expresado permite concluir que además de ser una inversión, rinde, y sostiene el crecimiento de nuestra economía general.
Estimo que el mal humor social sólo cambia si cambiamos nuestra percepción únicamente negativa de la realidad, olvidando en nuestro recuento que hay sectores que funcionan y funcionan bien. El efecto multiplicador de la onda positiva también se expande y quizás se contagia más rápida y efectivamente.
Como señala Fourastié «la inseguridad, la discontinuidad, la imprevisibilidad se hallan tan profundamente ligadas a toda la vida en la superficie de este planeta, que cabe preguntarse qué será de aquélla cuando haya perdido tal estimulante». Pienso que el éxito sólo se alcanza cuando nos empeñamos en superar los escollos y asumimos que toda realidad adversa es superable. Nuestro cine lo demuestra con talento y dignidad.


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