13 de mayo 2003 - 00:00

El cine vuelve a la siniestra reunión de la "solución final"

El cine vuelve a la siniestra reunión de la solución final
Fue el guionista Loring Mandel quien le sugirió al director, actor y tambien guionista Frank Pierson que hicieran juntos la versión norteamericana de un film alemán-austríaco, «La conferencia de Wannsee», de Heinz Schink (1984)que había circulado poco en los Estados Unidos.

Frank Pierson
admite que apenas su amigo le explicó por qué juzgaba necesario ampliar la difusión de esa película europea en el público americano -al que no le gusta leer subtítulos-, su primera reacción fue negativa. Llegó a comentar con su mujer: «¿Otra película sobre el Holocausto?». Pero fue entonces que vio el film original, leyó el guión que Mandel había comenzado a escribir, adhirió al proyecto, e hizo el film para la cadena norteamericana HBO.

En 2001, «Conspiración» tuvo en Estados Unidos una amplia audiencia y se convirtió en un fenómeno en el circuito alternativo. Asociaciones, escuelas y universidades pedían copias de la película a Pierson, que pasó a estar integrada a las actividades escolares en numerosos estados.

La tristemente célebre Conferencia de Wannsee, localidad cercana a Berlín, fue la reunión de jerarcas nazis en el invierno de 1942 en la que se decidió la «solución final», es decir, el plan para exterminar a todos los judíos de la faz de Europa. Kenneth Branagh interpreta al líder de esa reunión, Reinhard Heydrich (que muy poco después sería asesinado en Checoslovaquia) y Stanley Tucci a Adolf Heichmann.

Con los 15 oficiales sentados a la mesa, comienza la conferencia, en realidad la «conspiración». Están allí, en nombre de sus superiores, para decidir que hacer con «el exceso de judíos». El problema «más simple» es determinar qué hacer con los alemanes que tienen sangre judía (hijos de padre o madre judíos alemanes). Los más complejo es decidir qué hacer con los judíos esparcidos por «los nuevos territorios del Imperio de los Mil Años», que ellos están construyendo con tanques, aviones bombarderos y cañones.

«Sólo en Polonia -dice uno de los oficiales-ya tenemos dos millones y medio de judíos. Con la conquista de Rusia, serán cinco millones»
. Ante esto, los 15 oficiales discuten -con muchas estadísticas y una absoluta naturalidad-qué hacer: ¿esterilización o exterminio? Uno de los oficiales cuenta que el uso de monóxido de carbono, «en ba-ños de vapor, dejan los cuerpos color de rosa». Y que la técnica ya ha sido testeada y es altamente eficaz.

• Diálogos

El telefilm de 80 minutos pasa casi por entero en torno a esa mesa. Los diálogos son concisos y la narración se sucede sin tiempos muertos. Al final, todos se despiden en el patio de la mansión, cubierto de nieve. En Rusia, oficiales y soldados nazis enfrentan un invierno tenebroso y comienzan a sufrir reveses. Una corte muestra, pasados muchos años, el destino de cada uno de los 15 oficiales que oficiaron aquella macabra conspiración. Un letrero explica que el acta de la reunión, que tenía copias distribuidas a los 15 presentes y luego quemadas, fue encontrada, en 1947, por los norteamericanos.

«No disponíamos de muchas fuentes de investigación»
, explicó Pierson. «La reunión de hecho se hizo y la conoce cualquier historiador serio que se haya dedicado a investigar el nacionalsocialismo. Pero quedan pocos registros escritos de ese encuentro. Si llegó a ser totalmente transcrito, casi todo fue quemado con otros documentos comprometedores del Reich. Tuvimos, por tanto, que inventar.Y, para eso, fue necesaria mucha investigación».

«Uno de los personajes clave de esa historia fue Adolf Eichmann»,
continúa Pierson, «que fue capturado por un comando israelí en Buenos Aires y trasladado a Israel para ser juzgado. Lo que dijo en el proceso y lo que dejó registrado en sus memorias sirvió como base para la construcción dramática del film. Otra fuente fue el libro de Hannah Arendt «Eichmann en Jerusalén»; nadie escribió con tanta profundidad como ella sobre la banalidad del mal que está en el origen del nazismo. Era lo que queríamos discutir».

Vencedor del Oscar 1975 al mejor guión por «Tarde de perros» -el film de Sidney Lumet con Al Pacino-, Pierson es hoy presidente de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood. Su film fue nominado y ganó Emmys importantes, pero él descarta cualquier tipo de relación. «Son dos academias distintas, la de cine y la de televisión. Una no tiene nada que ver con la otra, aunque tengan asociados que están en ambas. Yo por ejemplo, estoy inscripto en las dos».

«Conspiración»
costó 7 millones de dólares, presupuesto bajo para las pautas de Hollywood. «El problema es que ningún estudio iba a considerar la producción de una película como ésta. Las majors sólo quieren invertir en entretenimiento, en films de altos costos que posibiliten grandes ganancias. Este género de ideas es extraño al Hollywood actual. Es bueno que contemos con canales televisivos de pago que se están convirtiendo en una reserva interesante para que podamos seguir discutiendo ideas y no sólo proponiendo diversión».

Otros papeles del film son cubiertos por
Colin Firth (como el doctor Wilhelm Stuckart). Barnaby Kay (como Rudolf Lange) y Jonathan Coy (como el doctor Erich Neumann).

* «Conspiración» podrá verse mañana a las 23.45, el sábado 24 a la 1.45 y el miércoles 28 a las 3.30 por HBO.

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