El discreto encanto de la monocromía

Espectáculos

La exposición reúne el arte de maestros con exponentes de las nuevas generaciones.

“Blanco sobre negro sobre blanco” se exhibe en la original y renovada galería de Cecilia Caballero, donde ha regresado tras su paso por diferentes sedes. Integrada por alrededor de 30 artistas , maestros y jóvenes de nuevas generaciones con obras que dialogan no sólo por la diversidad de estilos sino por una unánime creatividad.

La luminosidad de las tres vidrieras de la esquina de Suipacha y Sargento Cabral invita a visitar una muestra que se caracteriza por la monocromía blanco-negro. Ésta produce, según Kandinsky, como en todo el amplio espectro cromático, un efecto puramente físico, es decir, “el ojo es seducido por la belleza -objetivo no suficiente- y otras propiedades del color. Kandinsky también se refería a que “debe haber vibración de los nervios y una conmoción en el ánimo”. En sus investigaciones sobre los diversos recursos plásticos, “en el blanco se han desvanecido todos los colores: es un gran silencio pero lleno de posibilidades, como la nada antes de todo nacimiento. El negro es la nada sin posibilidades, un final para siempre. Todo otro color resuena con más fuerza sobre este silencio”.

Aunque actualmente estas consideraciones podrían parecer lejanas, son también poéticas y este cromatismo ha sido para los artistas un gran campo de experimentación. Antes de entrar, el visitante debe detenerse en las vidrieras intervenidas por tres artistas. Andrea Moccio, una gran artífice del papel que replica su obra “Exuvia”, palabra derivada del latín que significa despojos, piel que se le quita a los animales. Se trata de una versión en menor escala en papel de un gran manto blanco.

Carlos Ricci realizó una gran mancha negra de carácter gestual, y Sergio Lamanna un gran círculo del que se desprende una forma blanca. Ya en la sala se encuentra una obra de Pablo Siquier, artista conocido internacionalmente cuya obra compleja envuelve al espectador, sobre todo aquellas realizadas en el espacio público.

También hay un Le Parc, perteneciente a la serie “Formas en contorsiones”, modulaciones en blanco y negro que se accionan apretando un botón con los conocidos e hipnóticos efectos ópticos del gran artista argentino. De Manuel Amestoy recordamos su extraordinaria instalación en el Faena Arts Center en papel calado que remitía a los humedales entrerrianos en cálidos colores; esta vez exhibe “Cúpula” en telas negras caladas.

Benito Laren, que deslumbra por sus llamativos colores, aquí opone su característico brillo a la opacidad; se destacan las tintas sobre papel de Cecilia Ivanchevich, la carbonilla sobre papel de Leonel Luna, las delicadas fotos de Julie Bergadá (1952-2014). Marcelo Saraceno realizó “Jarrón con flores” en yeso directo. Belén Romero Gunset presenta “Tikai”, realizada en 2014. La muestra

se completa con obras de Clorindo Testa, María Elisa Luna, Tomás Benedit, Gustavo Ríos, Cecilia Glazman, Nina Kunan, Martín Grandval y Rogelio Polesello. Clausura el 10 de mayo. (Suipacha 1161. Lunes a viernes de 14.30 a 19).

Dejá tu comentario