El fantástico mundo de Kelity en un nuevo libro

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Ladislao Kelity nació en Hungría, en 1944, y llegó a Buenos Aires en 1948. Argentino por opción, es pintor, dibujante y escultor. En 1967 realizó un viaje a Europa donde vivió casi dos años y asistió como oyente a la Academia de Bellas Artes de Munich. A su regreso experimentó con la macrofotografía, se desempeñó como diseñador textil e industrial, también como ilustrador y gráfico. Actualmente dirige su taller de dibujo y pintura en Buenos Aires y Córdoba.

Desde los '70, Kelity ha sido galardonado con importantes premios de su especialidad, entre ellos, el Primer Premio de SAAP (1996), Primer Premio Salón Anual Museo Rosa Galisteo de Rodríguez (Santa Fe, 1999), Primer Premio Museo Guman Poma (Concepción del Uruguay, 2000), Primer Premio Salón Nacional (Palais de Glace, 2005).

Esta breve reseña es útil para ingresar en el mundo fantástico de este artista a través de un libro (136 páginas) recientemente editado por De Santi Galería de Arte «Kelity-La trama sin Fin», estudio crítico de Diana Wecksler, con reproducciones fotográficas de obras seleccionadas realizadas entre 1992 y 2005 a cargo del autor, diseño gráfico de Estudio Lo Bianco. Al llegar al país, la familia Kelity se instala en Misiones, cuya selva misteriosa y salvaje influiría más adelante en su obra. Aunque exitoso como diseñador en el campo textil -Grafa, Rigolleau, Alpargatas, Amat-, decide abandonar esta tarea para dedicarse al dibujo.

Kelity es un maestro del grafito con una imagen recurrente: insectos en un espaciocaja que se metamorfosean en otros insectos, en peces, en seres humanos. Como lo señala Wecksler, «las series que propone abren un horizonte de redes en los que quedan atrapados diferentes animales -reales e inventados- y se exhiben casi con el rigor de la mirada de un entomólogo». Es notable una obra titulada «Entre Ellos» (2000), una masa compacta de peces de donde emerge un individuo con chambergo y corbata, que dará lugar a una serie dedicada al tango, un tango con ribetes siniestros ya que la pareja danzando aparece acosada por una invasión de peces. Pero hay peces y otros seres alados, un ciclista loco con cuerpo de pez intenta penetrar en una ventana que muestra una Venecia imaginaria en una extraordinaria composición de 1995.

En otras series, los paisajes de la selva están atravesados por una fauna que Kelity describe en distintos estadios hasta llegar a la degradación y a la desaparición. Su dibujo, entonces, se convierte en acusador. Ninguna imagen está cerrada, hay un continuum, de allí el título del libro, una trama sin fin. Los animales se entrelazan, se atacan, parecen huir, se alimentan de los restos de los otros, se mimetizan. Una visión de la selva misionera de su infancia, de su imaginación allí abrevada, convertida en metáfora del presente. El dibujo de Kelity es Una finísima, sutil, fluida línea que conforma la figura humana y animal, un maestro del claroscuro, gran conocimiento de la anatomía que a veces, aparece fragmentada, otras sugerida, jamás estática. Se respira un aire de pesadilla en esos conjuntos que huyen como bien lo señala el autor al titularlos «Estampidas». Dibujo complejo de un dibujante a ultranza que enriquece nuestra visión con una poética inquietante.

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