El siglo pasado, el fantástico era uno de los géneros favoritos en el cine italiano, pero ahora sólo muy de vez en cuando aparece algún heredero del giallo. Por eso “El nido” interesa a pesar de que más que un film de terror lleno de sobresaltos, es una original combinación de horror gótico europeo y enigma oscuro con giro sorpresivo al final al estilo de las películas del prolífico M. Night Shyamalan.
“El nido”: una buena de terror italiano a la vieja usanza
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Luego de un prólogo apenas explicativo, con un padre llevándose a su hijo bajo las protestas de su esposa para luego sufrir un accidente automovilístico, el director y guionista Robert De Feo presenta la extraña existencia de ese chico que, 10 años más tarde, quedó parapléjico después del choque, y vive bajo severa vigilancia y las extrañas normas de su madre en una gigantesco castillo en medio de un bosque, asistido por sirvientes, campesinos, domésticas y sobre todo un no muy amigable doctor. En su cumpleaños, el chico toca con virtuosismo una sonata de Beethoven y es felicitado por un ecléctico grupo de parientes, todos adultos, que no deben dejar de recordar las reglas del lugar, empezando por la primera: “el mundo exterior no existe”.
Pero un día aparece en la llamada “la hacienda” una adolescente que se va a convertir en nueva sirvienta, y la vida del chico cambia para siempre. Primero descubre que, además de Beethoven y las variaciones Goldberg de Bach, también existe el rock, lo que hasta provoca un raro movimiento en sus piernas y deriva en la sospecha de que el doctor tal vez no esté precisamente para cuidarlo, dada la obsesión materna por evitar que el protagonista pueda salir del castillo.
“El nido” tiene un ritmo propio, con sólida fluidez narrativa y climas ominosos que no se parecen en nada a la típica película de terror actual, pero que tal vez justamente por eso resulta atractivo. Las actuaciones son buenas, y la estética llena de tonos plenos es fiel al viejo estilo de terror italiano. Si bien los conocedores del género se verán venir el desenlace, no por eso deja de tener su efecto.
“El nido” (“Il Nido”), Italia , 2019. Dir.: R. De Feo. Int.: J. Korovin, G. Francesconi, F. Cavallin.



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