19 de octubre 2000 - 00:00

"En Asturias, la gaita es fuerte como la sidra"

“Afortunadamente, en Asturias la músicatradicional siempre estuvo muy presente. La gaita es algo muy fuerte (tantocomo la sidra, nuestro jugo dorado). Aquí se nace con eso. Ya de chavales, con14 o 15 años, se empieza a tocar algo.” Así explica Fonsu Mielgo -tecladistay percusionista del grupo Llan de Cubelsu acercamiento a la músicacelta. Su agrupación, junto a los irlandeses-norteamericanos de Black 47 ya los argentinos del Conjunto Pelayo, la Banda de Gaitas Ciudad deBuenos Aires y el Ballet San Patricio, será parte del espectáculoque se hará el próximo 27 de octubre en el teatro Gran Rex. Llan de Cubel secompleta con Simon Bradley en violín, Elías García en bouzouki ypedalera de bajos, Marclos Llope en flauta y voz, y Xel Pereda enguitarras y coros. Dialogamos con él antes de su viaje a la Argentina.

Periodista: ¿Siempre vivió esta efervescencia quetiene actualmente la música celta?

Fonsu Mielgo: Hubo un momento, en los años '70, enque la cultura tradicional no estuvo bien; había pocos gaiteros y los que habíaeran de edad avanzada. Eran tiempos de dictadura, que fue muy férrea con sucentralismo y les quitó todo el respaldo a las culturas nacionales de cadaregión. Eso también afectó la lengua asturiana -a la que algunos llaman «bable»,aunque a la gente no le gusta esa denominación-, y actualmente sólo 20 porciento de la gente puede hablarla con comodidad; el resto habla una mezcla. Noestaba bien visto promocionar las culturas de cada región. Pero, además,ocurrió que un poco antes -en los '60- hubo un desarrollismo industrial quesacó a España del estado medieval en que se encontraba. Hubo un avance delconsumismo y de lo material y eso generó que se quisiera dejar en el pasado lavida tradicional. Hasta se dejó de beber la sidra. Pero en los '80 comenzó laexplosión; ahora, el consumo de sidra crece espectacularmente año a año, y hay

3.000 gaiteros federados --mu-chos de ellos muyjóvenes-con un gran nivel de calidad.

P.: O sea que según su opinión, esta explosiónmundial de la música celta no tiene que ver con la moda ni con una estrategiade marketing de las discográficas.

F.M.: No, al contrario. Las discográficas hanido por detrás de la gente y las multinacionales no han tenido más remedio queeditar discos de música celta porque la gente lo reclamaba. Ha sido nuestraexperiencia. Empezamos a hacer esta música por amor al arte y luego, cuandovimos que necesitábamos un modo de ganarnos la vida, nos profesionalizamos,hace ya una década. Y vimos que la música celta también podía ser renovada,modernizada, sin perder la esencia, por supuesto.

P.: La gaita parece ser el elemento común porexcelencia de los pueblos celtas.

F.M.: Sí, pero también hay gaitas en otraspartes de Europa, aunque son distintas. Las nuestras, las de los celtas, sellaman habitualmente gaitas atlánticas.

P.:Y más allá de ustedes que pertenecen a esacultura, ¿por qué cree que esta música ha tenido tanta repercusión en públicosque no forman parte de ella?

F.M.: Porque es una música auténtica que se hacecon el corazón; y por eso le gusta a todo el mundo, sin distinciones de edadesni de culturas.

P.: ¿Este será su debut en la Argentina?

F.M.: Será nuestro debut en la Argentina y enel Hemisferio Sur. Hemos actuado en los Estados Unidos y en Bogotá, por lo queprácticamente no hemos tocado en América latina. Así que me hace mucha ilusióntocar en su país, donde sé que hay una comunidad española muy grande, y saberque por primera vez voy a atravesar la línea del Ecuador.

 

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