Día de gentilezas en el festival municipal de cine: hoy las fundaciones Antorchas, Goteborg, Hubert Bals y TyPA reciben proyectos de autores bisoños, y, junto a Canal Arte y Canal Plus, premian proyectos anteriores, mientras que la European Film Promotion abre un debate titulado «Cómo sobrevivir a los críticos» (tácitamente subtitulado «únete a ellos»). Uno de los presentes será el director de la portuguesa en competencia «Antes que o tempo mude», aunque más gentil sería que viniera su actriz, que se pasa media película desnuda. En competencia también llamaron la atención, pero por otros motivos, y sin satisfacer plenamente, la naif «Le monde vivant» (rara puesta de un cuento infantil), del francés Eugene Green, y la peruana «Días de Santiago» (tenso cuadro de los veteranos de la lucha antisubversiva, hoy sin trabajo, ni becas, ni retiro adecuado), de Josué Méndez. El cine peruano parece vivir un buen momento, a juzgar además por otra en paralela («Ojos que no ven», de Francisco Lombardi, sobre el fujimorismo), y la que compitió en Mar del Plata («Paloma de papel», de Fabricio Aguilar, sobre la guerra), gran éxito en su país, aunque fuera tildada de ingenua y reaccionaria.
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Igual, la competidora que más expectativa está creando (y que se verá mañana) se llama «The Story of the Weeping Camel», y es un film germanomongol protagonizada por... un camello.
El viernes, en el Instituto Goethe, el científico alemán Rolf Husmann dio una conferencia sobre la relación de Leni Riefenstahl con las tribus nubas, que ella fotografió cuando ya era sexagenaria, y visitó por última vez cuando ya pasaba los 90. En su momento, la intelectual de izquierda Susan Sontag publicó un artículo que desde entonces todos repiten, diciendo que esas fotos no eran más que despreciable arte fascista. Husmann desautorizó meticulosamente las tan repetidas acusaciones, «al menos en lo referido al primer libro de fotos, que es cuando sale el artículo», y agregó algo muy interesante: «Hoy Leni Riefenstahl no está asociada al culto fascista de la belleza y la juventud, sino a la energía vital y creativa de los ancianos».
Sin haber ido a la mencionada conferencia, parece que los del festival también consideraron este año la energía vital y creativa de los ancianos, porque están fastidiando menos con lo de cine joven y en cambio programaron más películas de gente de 60 para arriba, como Lucien Pintilie (70), Jacques Rivette (75), Eric Rohmer (83) y Lester James Peries (84), un maestro de Sri Lanka. Paraná Sendrós
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