Hacen reír tres buenas actrices

Espectáculos

«La berenjena en mí se sublevó. Neogrotesco relativo» Textos de: M. Cabrera, M. Bilezker, Ch. González, R. Sirchia y P. Bilezker. Int.: Ch. González, R. Sirchia y P. Bilezker. Dir.: M. Cabrera. (Centro Cultural del Locutorio - C.Pellegrini 427.)

Tres actrices ponen a prueba su histrionismo a través de roles masculinos que les permiten burlarse de los supuestos límites de la identidad sexual. Parte del juego humorístico consiste en oponer a una apariencia y gestualidad viriles el discurso propio de una mujer (como madre, como paciente ginecológica, etcétera). Pero la gran sorpresa estalla cuando las intérpretes salen al ruedo como mujeres, con personajes que, si se quiere, resultan mucho más «temibles» que sus pares masculinos.

Los quince sketchs de «La berenjena...» cubren una amplia gama de situaciones que van desde el típico monólogo revisteril (el de la operación de hemorroides) hasta cuadros de un humor mucho más elaborado, donde los personajes adquieren la gracia y complejidad de las criaturas del grotesco.

La corrupción, el abuso de poder y la crisis económica asoman en casi todas sus experiencias, y aunque en general, resultan mucho más eficaces las escenas compartidas que los monólogos, el espectáculo nunca pierde interés. Al articular a todos los personajes dentro de una historia común, la directora
Mónica Cabrera logró superar el carácter fragmentario de este formato. Entre los momentos más logrados de este show humorístico cabe destacar la pequeña historia de amor que comparten el ingenuo y apocado Lito (magnífica creación de Patricia Bilezker que remite a nuestra mejor tradición cómica) y la temperamental Nené, una mujerona avasallante, a cargo de Charo González, cuya sensualidad y picardía ofrece un interesante contraste con otro de sus personajes, el intratable y abusivo Cacho.

Rosanna Sirchia
, por su parte, abandona a su simpático Pepone (el mozo sindicalista que quiere aprender ballet) para transformarse en una diva cómicamente seductora que despotrica contra el naturismo y la medicina alternativa. Finalmente Bilezker cierra el espectáculo en la piel de una agresiva cirujana, muy molesta con su soltería, que provoca carcajadas en toda la platea. La eficacia de «La berenjena...» reside sin duda en la notable expresividad de sus actrices y en la energía y convicción con que abordan sus caracterizaciones.

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