4 de diciembre 2000 - 00:00
"Hicimos un estilo de la diversidad"
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Los Súper Ratones.
Así define Mario Barassi (guitarras, voces) «Mancha registrada», el CD que los Súper Ratones acaban de editar y que presentarán el próximo sábado con un concierto en la sala Pablo Picasso de La Plaza. «Al principio no sabían cómo tomarnos», redondea el guitarrista y charanguista Oscar Granieri, también presente en la charla con este diario. «Pero después de siete discos, la gente que nos sigue se dio cuenta de que había un estilo.
Periodista: Pero al principio se mostraban como una banda con menores pretensiones, en el sonido y en el texto.
Oscar Granieri: Es cierto. Los primeros discos son más livianos y seguramente reflejan ese momento. Teníamos menos edad y menos experiencia. Ahora aparece cierta madurez con base en lo pasado.
Mario Barassi: Esto no quiere decir que estemos arrepentidos de lo que hicimos antes. Porque siempre hemos buscado expresarnos dentro de lo que nos gusta. A partir de eso y del paso del tiempo y de las experiencias que fuimos teniendo se fue definiendo nuestra personalidad.
O.G.: Finalmente, en esto de la creación no hay fórmulas. A veces surge una idea musical que te lleva a una letra, a veces es al revés; a veces querés buscar una idea y no aparece, y de repente te viene cuando menos lo esperabas.
M.B.: Uno analiza los discos después de que los hizo, cuando ya está desligado del trabajo en sí. Ahí recién uno se da cuenta de por dónde fue la cosa. Respecto de este nuevo disco, de todos modos, es bueno decir que quizás esa heterogeneidad tenga que ver con que cada tema se trabajó individualmente y cada arreglo fue pensado especialmente. Por ejemplo, para la bossa nova «Cosas perdidas» se nos ocurrió que podía estar el guitarrista Jorge Maronna, de Les Luthiers, ya que ellos habían hecho la «bossa nostra». Y con el mismo criterio invitamos a Alejandro Terán para que hiciera un arreglo para cuarteto de cuerdas, o a los bronces de los chicos de La Mosca, o a la percusión de Los Pericos, y Oscar puso el charango en dos temas.
P.: ¿Cuál es el referente musical de los Súper Ratones?
M.B.: Sin duda, son Los Beatles, o los Beach Boys. Cuando empezamos t
teníamos en la cabeza eso de los cuatro pibes haciendo canciones. Sin duda, Los Beatles son el mayor paradigma del rock de la última parte del siglo. Los años '80 fueron muy difusos y los '90 están marcando una especie de revival de los '60, aunque con un toque actual; en esa línea deberíamos seguramente ubicarnos nosotros.
P.: ¿Eso significa que en estos tiempos no hay cosas nuevas que decir?
O.G.: Sin duda, hay buenas bandas que hacen buenos discos. Lo que no hay, quizás, es algo que venga a romper totalmente con lo conocido, como ocurrió en los '50 y '60 con el jazz y el rock. En algún momento se pensó que ese camde ciertos parámetros que va marcando la época. Hay artistas que lo logran y la historia de la música está llena de ejemplos; el de Los Beatles es, sin duda, uno de ellos.
P.: ¿Y cómo juega la presión de las ventas y de la masividad a la hora de hacer un disco o presentar un show?
M.B.: Uno trata, natural-mente, de hacer cosas que le gusten a la gente. Creo que cualquier artista quiere, final-mente, que lo que hace llegue. Si uno se sube a un escenario es para mostrar algo. La otra opción sería tocar en tu casa, para uno mismo o para los amigos. Y de algún modo, la gente que te escucha o no termina siendo un parámetro.
P.: ¿Pero el mercado no ha terminado por desplazar al arte?
bio vendría con la electrónica, pero no fue así. Ha servido para incorporar sonidos nuevos, y nosotros mismos lo hacemos; ha sido una buena herramienta, pero no ha modificado el lenguaje.
M.B.: A mí me parece que finalmente el eje tiene que estar en las canciones. Si uno tiene una buena canción, a eso no hay con qué darle. Y todo lo demás, el sonido, el arreglo, tiene que estar al servicio de eso.
P.: ¿El éxito y la calidad son valores incompatibles, como piensan algunos?
M.B.: No necesariamente. Sin sentirnos paladines de la calidad, nosotros buscamos permanentemente combinar las dos cosas. En definitiva, eso lo evalúa la gente, a partir de ciertos parámetros que van marcando la época. Hay artistas que lo logran y la historia de la música está llena de ejemplos; el de los Beatles es, sin duda, uno de ellos.
P.: ¿Y cómo juega la presión de las ventas y la masividad a la hora de hacer un disco o presentar un show?
P.: ¿Pero el mercado no ha terminado por desplazar al arte?
M.B.: Igualmente, como decía antes, lo esencial no ha cambiado. Porque nada tiene sentido si no hay buenas canciones, buenos intérpretes, que crean en lo que hacen y lo expresen con honestidad.


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