1 de junio 2000 - 00:00
"HUMO SAGRADO"
-
Fusión Paramount-Warner Bros.: el Departamento de Justicia dio luz verde a la operación de u$s110.000 millones
-
Drama familiar y un viaje al pasado: la atrapante película turca de Prime Video que es furor
Cuando aparece el experto norteamericano (Harvey Kei-tel) empieza otra película, al tiempo que se devela el verdadero tema de Jane Campion y Anna, su hermana y coguionista: una lucha de poderes masculino/femenina o, en otras palabras, sometedor/sometida. Los tres días que el hombre mayor y la chica (atención a este detalle) pasan aislados en el desierto empiezan con duelos verbales, siguen con los sexuales, para terminar con Keitel dominado en todos los campos. Entretanto, la película va perdiendo el sentido.
El personaje de Keitel es, como todo el resto, un estereotipo (de eso sólo escapa Kate Winslet, mucho más cerca de «Criaturas celestiales» que de «Titanic»; notable hasta en el manejo de su voluptuoso cuerpo), con la diferencia en su contra de que más de una vez el guión lo pone al borde del ridículo. Al respecto, es de reconocer su entrega a la mujer que ya lo dirigió en «La lección de piano».
Si ideológicamente el asunto se va tornando contradictorio, en simultáneo con el delirio algo anacrónico que adquiere la esté-tica del film, el desenlace directamente no se entiende. Con perdón de la referencia ajedrecística, se diría que luego de marcar un claro perdedor, esta película termina forzando tablas.



