Trío Corrente: el grupo más famoso de jazz en el Brasil debuta en el país

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Diálogo con su percusionista, Edu Ribeiro, quien dijo que haber ganado dos Grammys (el estadounidense y el latino) les cambió para siempre la carrera.

“Estos tres shows serán los primeros que vamos a hacer en Buenos Aires con nuestro trío. Da un poco de vergüenza después de 20 años”, dice a este diario Edu Ribeiro, percusionista del Trío Corrente. “El set list va a ser como el que estamos haciendo en la gira del último disco ‘Sincronía, con temas de nuestra autoría mezclados con versiones de canciones que nos gustan, de Milton Nascimento o Jobim o Chico Buarque, y también del disco que hicimos con Paquito D’Rivera, ‘Song for Maura’, con el que ganamos dos Grammys, el estadounidense y el latino. Esta primera vez no vamos a tener invitados, queremos que nos conozcan como somos. Los tres conocemos al público argentino si bien no a través del trío sino por nuestras visitas con otros artistas. Por ejemplo, yo toqué junto con Toquinho y Maria Creuza en el Gran Rex, y fue una experiencia memorable”.

El Trío Corrente sigue una gira que ya los lleva por medio mundo. Además de Ribeiro, el conjunto se completa con el piano de Fabio Torres y el contrabajo de Paulo Paulelli. Su actuación será dentro del Festival Summertime 2023 que tiene lugar en el Bebop Club para tres presentaciones, una mañana a las 20 y dos el sábado a las 20 y 22 30 horas. Luego de la memorable performance del trombonista Steve Davis que abrió el festival, la presencia del Trío Corrente mantiene el alto nivel internacional del encuentro: además de los Grammys, estos tres músicos han recorrido la mayoría de los festivales importantes de jazz de los Estados Unidos, Europa y Asia. “Algo que tiene la música brasileña es que, a partir de músicos como Jobim o Joao Gilberto, se ha vuelto internacional. La gira se volvió intensa por toda Corea del Sur, donde hay un festival de jazz que se hace todos los años en una isla en la que nos trataron como estrellas, y eso que tocaba gente famosa como los Yellow Jackets, Recorrimos toda esa nación, a cuyo público le gusta tanto el jazz como la música brasileña. También en Japón, que tiene fans del choro brasileño y de nuestros discos. Tanto lo son que hasta hay una revista mensual dedicada exclusivamente a la música del Brasil, con artículos eruditos en los que escriben sobre cosas que tocó Joao Gilberto en sus comienzos, y de las que ni nosotros tenemos mucha idea. Estos japoneses saben más de nuestra música que cualquiera de nosotros”, se sorprende Ribeiro.

El diálogo lleva a los dos Grammys que recibieron por un mismo álbum de 2014, el notable “Song for Maura”, grabado junto con Paquito D’Rivera y que los ubicó en el mapa internacional a pesar de que venían grabando y tocando con éxito desde hacia tres lustros: “Hay un mito que dice que para un músico hay un antes y un después de ganar el Grammy. Bueno, no es un mito, es la pura verdad. Y lo genial es que nadie nos pidió que tocáramos algo distinto de lo que hacíamos, ni nada distinto de los que nos gusta grabar y tocar en vivo, solo que las ofertas se multiplicaron para hacer lo que tengamos ganas en todos lados. Sabíamos que el Grammy era algo importante, pero nos empezamos a pellizcar cuando luego de ganarlo en Los Angeles también ganamos el Latin Grammy en Las Vegas compartiéndolo por esas cosas de las premiaciones con Chick Corea. A partir de ahí no dejamos de tocar por el mundo. También nos sirvió para pisar de un modo distinto en Brasil, que es un mundo aparte. Una gran experiencia fue ser invitados a tocar con una orquesta sinfónica de San Pablo que también funciona como big band para jazz, y fue un trabajo de adaptación mutua, tanto de nuestra parte como de la orquesta, donde cada uno de sus músicos tuvo su espacio para improvisar igual que nosotros”.

Para el percusionista, este ejemplo es una pequeña muestra de la dirección que está tomando la música clásica y los grandes conciertos en todo el mundo “Hay una gran apertura y una enorme necesidad del mundo clásico para abrirse paso al público general sin perder su espíritu, y en eso juega una parte importante la música de Brasil, empezando por Jobim, que en todas sus variantes, desde lo más simple a lo más complejo, le gusta a todo el mundo y es un gran músico del que siempre se aprende algo nuevo. Nosotros tocamos versiones nuestras de sus temas desde nuestros primeros discos, y descubrimos que hay infinitas formas de tocar a Jobim, que para nuestra generación es como Beethoven o Bach. Un experimento que hicimos con el Trío Corrente fue tocar un arreglo ‘cubista’, podríamos decir, de ‘Garota de Ipanema’, deconstruida como si fuera un cuadro de la garota pintado por Picasso. Parecía otra música más compleja, pero cada tanto el público reconocía que hacíamos el tema más famoso de Jobim”.

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