12 de octubre 2000 - 00:00
"JINETES DEL ESPACIO"
-
Daddy Yankee fue declarada Persona del Año 2026 de la Academia Latina de la Grabación
-
Pompeyo Audivert: "Vamos al teatro a sospechar de nuestra identidad, individual y colectiva"
Lo que pasa es que «Jinetes del espacio» es algo así como la versión sencilla, simpática, emotiva, jocosa y no demasiado tecnológica, fantasiosa o metafísica del cine de astronautas. Es un género que puede ser riguroso y realista («Apolo 13», «The Right Stuff»), y también totalmente fantástico, terrorífico, profundo o delirante (lo más común, desde las viejas matinés con cosmonautas hasta «2001» y las recientes «Armageddon» y «Misión a Marte»). Pero rara vez una película de viaje espacial logra la sencillez y gracia que alcanza esta odisea espacial de la tercera edad.
•ibro
Lo mejor es que, al lado de otros trabajos de Eastwood, «Jinetes del espacio» parece hecha sin gran esfuerzo, casi de taquito. De hecho, el guión de dos escritores jóvenes casi sin experiencia (salvo créditos como «Muppets in Space») repite situaciones ya vistas, incluyendo el astronauta casi anciano que salva al mundo que encarnaba Robert Duvall en el engendro apocalíptico «Impacto profundo». Pero la idea de que la NASA, como única posibilidad de arreglar un misterioso satélite soviético, deba valerse de un grupo de jubilados resentidos que se pasaron la vida lamentándose no haber dado una vuelta por el cosmos, sirve para dar un tono entre irónico y tierno que Estwood maneja con contundencia y naturalidad. Contando con esa premisa y tres actores como Tommy Lee Jones, James Garner y Donald Sutherland, no había manera de que el asunto falle.
Eastwood se sale con la suya aun con descuidos como que el momento clave de la misión suceda en off, que más de la mitad de la película transcurra en tierra, o que los efectos especiales no pasen de lo correcto (en un momento hay tantos astronautas dentro del shuffle que más que una nave espacial parece el legendario camarote de los hermanos Marx). El veterano director hasta se permite agregar un sospechoso y caricaturesco militar ruso que parece insertado para recordar el contraste con el estilo dramático y minuciosamente hightech de la hoy casi olvidada «Firefox». Pero los puntos débiles de
«Jinetes del espacio» pasan a un perdonable segundo plano en medio del carisma de los personajes, el pulso narrativo perfecto, y sobre todo de tanto guiño cómplice entre el elenco. En especial Sutherland y Garner tienen escenas sin desperdicio, siempre apoyando el concepto de que es posible una aventura espacial donde el factor humano tenga mucho más peso que la complicada parafernalia austronáutica en la que suelen apoyarse la mayoría de los ejemplos del género.


Dejá tu comentario