29 de julio 2003 - 00:00

Legendario Bob Hope murió a los 100 años

Legendario Bob Hope murió a los 100 años
Los Angeles (AFP, ANSA, Reuters, ASN) - Dos meses después de que todo Estados Unidos celebrara su centenario, el legendario Bob Hope, figura emblemática del siglo XX, murió a causa de una neumonía en su residencia de Los Angeles a la medianoche del domingo, en compañía de su esposa Dolores y su familia. Hope, una de las figuras del entretenimiento más conocidas y amadas de Estados Unidos, había celebrado en mayo sus 100 años, ocasión en que el presidente George W. Bush creó un galardón especial para honrar su «inquebrantable patriotismo y dedicación».

En numerosas oportunidades a lo largo de su carrera de 75 años, Hope fue a distintos campos de batalla a entretener las tropas estadounidenses. Este tipo de actuaciones comenzaron en 1941 y siguieron hasta 1991, desde la Segunda Guerra Mundial hasta la Guerra del Golfo, pasando por Corea y Vietnam. Bush dedicó ayer palabras de honor al cómico, nombrado veterano de guerra honorario en 1997, destacando precisamente ese aspecto de su carrera: «Entretuvo a miles de tropas de diferentes generaciones (...). Lloraremos la pérdida de un buen hombre».

Durante la guerra de Vietnam, Hope fue criticado por ser un «halcón» que apoyó el conflicto. Pero él afirmó que en realidad era un defensor «a mitad de camino» que quería el fin de la guerra y que intentó visitar dos veces Hanoi y organizar la liberación de prisioneros.

«Fue el actor cómico que más me influyó», dijo ayer Woody Allen al conocer la noticia de su muerte. «Fue inspirador para toda una generación de jóvenes y aspirantes a cómicos», agregó. El año pasado, en una entrevista, Allen habló de Hope como de una parte « orgánica» del mundo: «es imposible -dijo-imaginar un mundo sin él». «Era una estrella en todos los medios que la industria del entretenimiento ofrece», indicó el crítico Leonard Maltin, quien señaló que la fábrica de los millones de chistes de Hope continúa siendo, con créditos o sin ellos muchas veces, una fuente de recursos para muchos comediantes actuales.

Este héroe de la comicidad popular norteamericana nació en Eltham, Inglaterra, el 29 de mayo de 1903, quinto de siete hermanos, y bajo el apelativo de Leslie Towne Hope.

Tenía apenas 4 años cuando la familia entera emigró, primero a Cleveland, luego a Ohio, de modo que su formación fue básicamente americana, y en la calle: de chico se ganaba el pasaje en tranvía cantando todo el viaje en el pasillo. El primer premio que ganó en un escenario fue en un club de barrio de dudosa catadura, por la mejor imitación infantil de Chaplin, otro inglés callejero. El niño quería ser cantante, pero un día, en plena actuación familiar, le empezó a cambiar la voz. Salió del mal trance con un chiste, y ahí nació el cómico.

En 1932 conoció a una cantantede nightclubs,
Dolores Reade, a los seis meses se casaron, y así siguieron, toda la vida, y tuvieron cuatro hijos (dos de ellos, adoptivos): Linda, Tony y los melli- zos Nora y Kelly. En los '30 se fogueó en el vodevil, la radio, las Ziegfield Follies, y los cortos de la Universal, hasta pasar a los largos con «The Big Broadcast of 1938», donde, entre otras muchas, aparecía una apetecible jovencita, Dorothy Lamour. En 1940 ambos coincidieron nuevamente, pero esta vez formando trío con el cantante del momento, el crooner Bing Crosby. Así nació el disparate cómico-musical «Camino a Singapur», al que siguieron los «Camino a ...» Zanzíbar, Marruecos, Utopía, Rio y Bali, amen del «Variety Girl», donde los acompañaba buena parte del elenco Paramount. Sin dudas, eran uno de los soportes económicos mas seguros de la empresa.

Entre 1941 y 1953,
Hope figuró todos los años entre los diez primeros del ranking de los artistas mas taquilleros, «the money making stars» que organizaba -y todavía organiza-el «Motion Picture Herald». Y en dos oportunidades, 1944 y 1949, incluso encabezó la lista, en ambos casos con películas que lo tenían como protagonista exclusivo. Crosby lo cargaba igual, porque casi siempre hacía un cameo para el amigo. De hecho, hasta la imposición de Frank Sinatra, el cantante más popular de Norteamérica era Bing Crosby, así como la dupla más popular era Hope-Crosby. Sólo a mediados de los '50 pudieron hacerles sombra sus seguidores Jerry Lewis (con un estilo exacerbado) y Dean Martin.

Hope
no se hizo problemas. Simplemente, hizo su propio show televisivo. Y, dentro del cine, agregó ocasionales acentos de relativo dramatismo, y una pequeña cumbre, ya en 1962: «Critic's Choice», tal vez su mejor trabajo, aunque el público siga mencionando los «Camino...», «El carapálida», y «El hijo del carapálida». Nunca ganó un Oscar, pero sí un premio Jean Hersholt en 1959 por labores humanitarias, y un lugar memorable como conductor de la entrega de las estatuillas, hasta que en 1978 debió reemplazarlo Johnny Carson, más sofisticado y diplomático frente a los ganadores que reflejaban Vietnam a través de «El francotirador» y «Regreso sin gloria».

Este detalle, y sus ya 75 años, no significaron para Hope el ocaso de nada. Al contrario, siguió como siempre, y, como siempre desde Franklin Delano Roosevelt, cada nuevo presidente tiene el orgullo de invitarlo a la Casa Blanca. En su haber contó 55 películas, más de 300 shows televisivos, años y años de radio y espectáculos teatrales, siete libros («I never left home», «So this is Peace», etc.), una columna periodística, y unos cuantos torneos de golf.

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