Lo que comentan autores y editores

Espectáculos

•Se sigue hablando de los movimientos que se están dando en las redes de librerías. «Todavía no tiemblan Yenny-El Ateneo ni Cúspide-Fausto», ironiza Hugo Levin dueño de la editorial y conjunto de librerías Galerna, sobre la ampliación a ocho locales de la red de Galerna al tomar, en sociedad con su ex dueño, y actual funcionario de la Secretaria de Cultura de la Nación, Elvio Vitali, la Librería Gandhi, convirtiéndola en Gandhi-Galerna, y logrando finalmente su desde siempre ansiado local en la calle Corrientes, de la Capital Federal. «Estamos refinanciando la deuda que tenía la librería Gandhi, sobre todo con los editores del exterior (con los locales ya hemos llegado a un arreglo), para que vuelva a ser lo que fue, un modelo de librería que otros copiaron. Creemos que recién estará a pleno a fines de setiembre. Vitali ya había tercerizado el sector discos, ahora nosotros hicimos lo mismo con el bar, que se extendió a la planta baja, el teatro y los espectáculos en el bar (que antes eran de tango). Ese sector se lo otorgamos a la gente de «Notorius», que ya empezaron con la presentación de Los Macocos. Para poder arreglar los problemas del exterior voy a viajar hacia fin de año, ahora en Europa están de vacaciones y hay silencio de radio. Mi intención es que Gandhi -Galerna vuelva a tener material exclusivo, como tenía antes y ahora eso lo han copiado pequeñas librerías que, dada la crisis y la falta de importación, han encontrado su campo comercial trayendo en forma exclusiva libros del exterior en partidas chicas, porque siempre hay interesados dispuestos a comprarlos», explica Hugo Levin.
  
•A diferencia de la propuesta de extender sus ventas a otros áreas afines al negocio, el Grupo Cúspide, que preside
Joaquín Gil Paricio, tras comprar la red Fausto a Crisol-Santillana, el sector librerías del holding español Prisa, dueño del diario «El país», y sumar de ese modo 15 locales, decidió sacar de la red de librerías Fausto el sector discos y merchandising, concentrándose en la venta. Para Gabriel Gil Paricio, que lidera la expansión del grupo, la consigna es «dedicarnos a hacer lo que sabemos hacer, ser mayoristas y minoristas del libro, y crecer en cantidad de locales». A pesar de la versiones, el año pasado el Grupo Cúspide ya había evaluado la posibilidad de lanzarse a editar, descartándola. También desmienten, negando versiones periodísticas, que se hayan quedado con locales de Fausto en Perú. «Crisol tiene librerías en varios países de América Latina, y sigue con ellas. No tenemos, por tanto, una sucursal en Lima».

«Anibal Ibarra quería inaugurar la mega librería que estamos ampliando en Florida 249,hasta llegar a 800 metros cubiertos, pero no vamos a llegar para el ballottage, que es lo que a el le interesaba», comenta Carlos Telias, que preside el Grupo Distal, que tiene ocho librerías, muchas de ellas en la calle Florida, de la Capital Federal. «Recién la vamos a tener lista a pleno para fines de setiembre. No será tan grande como El Ateneo de avenida Santa Fe, que antes fue el cine Grand Splendid, pero va a ser más grande que El Ateneo de la calle Florida», señala Telias, mostrando que su objetivo no es competir con Galerna, por el número de locales, ni siquiera con Cúspide, sino que su meta final es hacerlo con la red de Yenny-El Ateneo, de Global Investment, el holding librero-editorial de los ex petroleros Gruneisen, «nuestra intención es seguir ampliándonos con locales en los barrios de Belgrano y Flores». A diferencia de Cúspide, y como El Ateneo, Distal está editando «unas nueve novedades por mes, eso ya es más que lo que publica Atlántida, y nos coloca muy bien en el universos criollo del negocio editorial». Por el momento Distal tiene una oficina de distribución y venta de libros en Miami, Estados Unidos, pero se disponen a abrir una librería con fundamental-mente material hispano, en la zona llamada «La pequeña Habana» dado que «allí el interés por las letras latinas sigue creciendo».
  
«La sobreoferta de títulos que había unos años atrás, antes de la crisis de De la Rúa, hizo que muchos libros no lograran su mercado, y hoy con una oferta de novedades más razonable, se están destacando», señala Fernando Peralta, gerente de la base local de Ediciones B, buscando explicar la curiosa situación de que obras publicadas hace seis años por la editorial Vergara, ahora en sus reediciones, con nuevas tapas, aparezcan en las listas de bestseller. Se refiere a «Napoleón» de Vincent Cronin, «Los Borgia» de Ivan Cloulas y la serie «Los reyes malditos». «Por una parte, los lectores se renuevan constantemente y, por otra, los libros de carácter histórico no pasan de moda, se siguen vendiendo siempre», considera Peralta.

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