25 de agosto 2003 - 00:00

Mayumana: el arte a fuerza de golpes

Mayumana: el arte a fuerza de golpes
Lo que más caracteriza a esta compañía internacional de origen israelí (1996) es su gran capacidad para jugar con la percusión, arrancando ritmos y sonidos de los sitios más inesperados. El golpeteo puede empezar en el cuerpo propio o ajeno, en la suela de un zapato, en la superficie del agua o en una amplia gama de elementos de uso cotidiano (sartenes, pelotas, baldes, patas de rana), o de descarte (tachos de residuos, envases de lata, etcétera).

Mayumana
tiene un perfil artístico bastante similar al del grupo Stomp (de origen británico), que estuvo en Buenos Aires hace unos años. Pero, para quienes todavía recuerden aquella performance, vale aclarar que no se sentirán defraudados con este nuevo show.

Los integrantes de Mayumana, además de demostrar que no hay objeto que se resista a una buena percusión, suelen incorporar a cada número las más diversas disciplinas: danza, canto, actuación, humor y una gran variedad de destrezas físicas que se infiltran muy sutilmente dentro del show.

Vibrante y festivo, este espectáculo reproduce en algunos de sus cuadros la tensión y la violencia del ambiente urbano y los funde, sin sobresaltos, con otros que parecen reproducir antiguos rituales o quizás alguna ceremonia de origen africano. Otros números, de fuerte impacto visual, incluyen pelotas fluorescentes y bailes con linternas.

Mayumana
ofrece también un permanente juego de opuestos entre Oriente y Occidente, entre lo antiguo y lo moderno, entre lo individual y lo grupal, y entre la precisión y el caos. La danza del vientre puede convivir con el tap dance, así como una guitarra eléctrica puede compartir la escena con elementos de percusión tan primarios como un caño de pvc. Es tan perfecta la sincronización rítmica y coreográfica de todo el elenco que buena parte de los chistes tienen que ver con torpezas y equivocaciones de alguno de sus integrantes (deliberadas, por supuesto).

En su primera visita al país el grupo dedicó uno de sus sketchs al público argentino. La acción transcurre en un restaurante, en donde tres comensales y un mozo se dedican a jugar rítmicamente con palabras tan nuestras como «bife», «chinchulín» y «mondongo». Mayumana podría resultar un telonero de lujo en cualquier recital de rock, pero los múltiples recursos que lo animan y la gran expresividad de sus intérpretes convierten a este espectáculo en una experiencia escénica tan autónoma como desbordante de energía. Todavía hay oportunidad para verlos: a último se agregaron tres nuevas funciones para el martes 26 a las 21.30 y el miércoles 27 a las 19.30 y 21.30. «Mayumana». Dir. artístico: Boaz Berman. Int.: I. Kagan, N. Pik, H. Shoshan. (Teatro «Gran Rex».)

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