4 de octubre 2004 - 00:00
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En 1948, entre el rodaje de esas dos películas, trabajó también en el filme "Acto de violencia", del realizador Zinnemann.
Ese mismo año, la actriz se divorció de Roberts y se casó con Tony Curtis.
Leigh fue descubierta por Norma Shearer, mientras trabajaba como modelo, consiguiendo para ella un contrato con la MGM.
El año 1949 fue de especial intensidad para ella ya que, además de "Mujercitas", también actuó en otras dos películas más: "El Danubio rojo", de G. Sidney, y "La dinastía de los Forsyte", de C. Bennett.
Tony Curtis fue su compañero de reparto en la excelente biografía filmada de "El gran Houdini", 1953.
Después trabajó en una película de tema medieval, "Coraza negra", y tres años más tarde, en 1957, en "Los vikingos" de Richard Fleischer.
Estas incursiones en películas históricas solo serían mera casualidad ya que se confirmó principalmente como actriz de comedias, a menudo musicales.
En ese camino estaban los filmes "Words and music", de 1948, que lanzó a la fama a la incipiente actriz, "Two tickets to Broadway", de 1950, que consolidó su popularidad, "Fearless Fagan", film dirigido por Stanley Donen en 1952, y "Walking my baby back home", de 1953.
"Mi hermana Elena", de 1955, fue una de sus mejores creaciones junto con "Vacaciones sin novia", film dirigido por Blake Edwards en 1958 en el volvió a coincidir con su marido. Al año siguiente rodó "Quien era esa chica", de G.
Sidney.
Frente a este tipo de películas, hay que destacar sus actuaciones en uno de los western más logrados de A.
Mann, "Colorado Jim", de 1953, en el cual aparecía vestida de hombre y elaboraba un papel de patética aventurera enamorada, así como en "Pete Kelly's blues" y en "Amor a reacción", en la que hacía de espía rusa.
En "Un beso para Birdie", una vez más de Sidney, aparecía con el cabello teñido de negro en contraste con la peluca rubia platino que llevaba a lo Luis XVI en el film "Scaramouche", del mismo director, de 1953.
También fue buena bailarina y demostró ser una de las más dúctiles actrices hollywoodianas si se tienen en cuenta las filmaciones de "Sed de mal", en la que el director Orson Welles consiguió de ella una ambigüedad que de por sí no poseía.
La famosa película "Psicosis", de Hitchcock, en la cual la actriz incrementa el suspense y el misterio a pesar del choque de su imagen con esta temática.
Consiguió emocionar en "Esclavos del pecado", de 1966, y en "El detective", dirigida por Gordon Douglas en 1968 y en la que representa el papel de esposa abandonada.
En 1966 rodó "Harper, investigador privado", con la cual volvió al estilo que le hizo popular.
A lo largo de la década de los 60 y 70 multiplicó sus apariciones como artista invitada en series televisivas y otras; alguna de ellas fueron "El mensajero del miedo", de 1962, "El espía del sombrero verde", de 1968, e, incluso, "Tres en un sofá", comedia dirigida por Jerry Lewis.
En 1965 y 1969, respectivamente, rodó en España "Kid Rodelo", la tercera que realizaba sobre el oeste americano, y "Trampa en luna de miel", junto a Rosano Brazzi y dirigida por el J. Peyser.
En 1980 intervino en el film "Niebla", de J. Carpenter.
A su muerte, Leigh estaba casada con el financiero Robert Brandt.

