27 de agosto 2003 - 00:00

Nielsen renueva el cuento fantástico

Nielsen renueva el cuento fantástico
Gustavo Nielsen «Marvin» (Bs.As., Alfaguara, 2003, 191 págs.)

Hábil cultor del género, Gustavo Nielsen ofrece en esta nueva colección de cuentos los mejores rasgos de su narrativa. El autor de «Playa quemada» (1994) -y de las novelas «La flor azteca» y «El amor enfermo» (finalistas del Premio Planeta en 1996 y 1997, respectivamente) -siempre se destacó por su gran capacidad para detectar el absurdo en lo cotidiano y para internarse en esas zonas oscuras que el sentido común y las buenas costumbres se empeñan en ignorar.

Humor, irreverencia y cierto coqueteo con lo perverso en el campo de las relaciones familiares son algunos de los elementos característicos de su prosa. Pero, es evidente que su estilo se ha ido depurando en los últimos años hasta alcanzar una potente interacción entre forma y contenido. En ese camino Nielsen logró superar la anécdota de trazo grueso y los trucos de impacto, imprimiendo mayor sutileza y profundidad al transfondo de sus relatos.

«Marvin»
y las otras seis historias que componen este volumen están atravesadas por algún elemento fantástico, sobrenatural, o propio del género de terror. Tal como sucede «En la ruta», donde el protagonista vive una pesadilla digna de Alfred Hitchcock. No menos angustiante es la situación de un hombre que espera infructuosamente a su esposa en una playa desolada («A Wilmo lo dejó su mujer»). El tema del doble, los destinos cruzados y las historias que se repiten circulan por estas narraciones de muy diversas maneras. «La cinta de Moebius», por ejemplo, si bien logra hacer creíble el entrecruzamiento de dos vidas a través de un dibujo, brilla más que nada como ejercicio de estilo. En cambio, «Marvin» y «Las primeras cincuenta mascotas de la Tierra», ambos de ambiente rural, conmueven por su humanidad y revelan una inquietante carga metafísica en sus finales fantásticos. «Debajo de la almohada», una de las narraciones más originales y perturbadoras que haya escrito Nielsen, describe un extraño duelo de conciencias entre una anciana con pasado criminal y un cura que insiste en salvar su alma. Las situaciones que se generan dentro de ese geriátrico, habitado por viejitas irascibles y blasfemas, son realmente antológicas. En un registro muy diferente al resto del libro, «Tutucas», narra la visita al zoológico de un tío cuarentón y su pequeño sobrino. El episodio está narrado con gran sentido lúdico y sus personajes rebosan de gracia y vitalidad. El incidente de la boa homenajea a Horacio Quiroga y le da un matiz sombrío a las divertidas discrepancias entre tío y sobrino. «Tutucas» revela, en realidad, el obstinado atrincheramiento de un adulto en su propia infancia.

Todos estos hallazgos hacen de «Marvin» una atrayente propuesta narrativa que trasciende las reglas del género fantástico.

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