(22/01/2001) Cuando dos años atrás Oasis tocó por primera vez en la Argentina (en el Luna Park), sorprendió el aire rockero de su show. Un set que comienza con «Rock & Roll» de Led Zeppelin no es lo que se espera de una banda suave de brit pop.
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Ahora, ante una multitud más grande que la de aquel primer encuentro con el público argentino, los hermanos Gallagher acomodaron su set a la idea más típica que se puede tener de Oasis. La principal diferencia entre ambas presentaciones del grupo inglés más popular de los '90 en Buenos Aires probablemente se deba al estilo equilibrado de su último disco de estudio, el excelente «Standing on the shoulder of Giants».
Justamente por ser coherentes con el título de este álbum («Parados en el hombro de gigantes», en referencias a la influencia en su música de los grandes del rock & roll) los Oasis hicieron un llamado a la razón y se negaron a tocar después de una leyenda viviente como Neil Young (sin darse cuenta que de este modo sólo consiguieron que miles y miles de fans de Oasis abandonaran el lugar huyendo de la lluvia.)
Como homenaje a Young, Oasis volvió a exhibir su versión del clásico de Crazy Horse «Hey Hey My My». Otro de los grandes momentos de la noche fue una divertida versión instrumental del «Whole Lotta Love» de Led Zeppelin, aunque por supuesto el momento más esperado fue «Wonderwall» y «Don't Look Back In Anger».
Temas nuevos como el pegadizo «Go Let it Out» con el que abrieron el concierto, o el lento «Roll it over» también dieron algunos de los momentos más brillantes de un show bueno y parejo, pero breve (poco más de una hora) y muy abrupto en su final: durante la última parte del show Noel Gallagher se quejó por un micrófono que no andaba bien, algo que quizá haya influido junto a algunos envases plásticos arrojados por inadaptados y la lluvia que comenzaba a caer para que el grupo desaparezca del escenario sin bises ni ningún tipo de despedida.
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