6 de marzo 2026 - 10:41

Patricio Coutoune: "La figura del boxeador es atractiva porque son fuertes, ganadores, vulnerables y trágicos"

Patricio Coutoune, protagonista del multipremiado unipersonal “Gayola en París”, vuelve en su tercera temporada el martes próximo a las 20 en Ítaca Complejo Teatral. Está dirigido por Pablo Gorlero y escrito por Pamela Jordán.

Patricio Coutoune protagoniza Gayola en París que vuelve el martes a Ítaca Complejo Teatral.  

Patricio Coutoune protagoniza "Gayola en París" que vuelve el martes a Ítaca Complejo Teatral.  

“Hacer teatro es siempre un acto de amor y un desafío de nadar contra la corriente. En este contexto, es un refugio de trinchera en donde resistir. Como dice el dicho, esto también pasará”, dice Patricio Coutoune, protagonista del multipremiado unipersonal “Gayola en París” que vuelve en su tercera temporada el martes próximo a las 20 en Ítaca Complejo Teatral.

Dirigida por Pablo Gorlero y escrita por Pamela Jordán, la historia gira en torno a un ex boxeador que sueña con la gloria y sus mejores conquistas. Pero cuando despierta se encuentra solo, entre cuatro paredes herméticas que guardan con él un pasado de victoria perdida y engaño.

Coutoune además regresa con “Incidente en Vichy”, de Arthur Miller, junto a 14 actores en escena, también dirigida por Gorlero, el jueves 12 a las 20 en Espacio Callejón. Conversamos con el actor.

Periodista: ¿Cómo definirías a este personaje que vas conociendo cada vez más ya que venís haciéndolo hace tres años?

Patricio Coutoune: Serafín es un personaje ingenuo de los años 50 pero que cree que es el banana más rana del mundo, así se autopercibe. Típico porteño. A la vez un tipo de familia humilde, boxeador, que sabe lo que es pasar necesidades y de corazón noble y soñador. Con el correr de las funciones fui encontrando la humanidad de Serafín, que es una de las cosas más complicadas para un actor y su personaje.

P.: ¿Cómo es la transformación que vive este boxeador venido a menos?

P.C.: Es la misma que siente cualquier persona que estuvo en la cresta de la ola y de repente cae en el fondo del mar. Al ser figuras públicas y en este caso personas vulnerables, pese a mostrar una gran fuerza por fuera, son sensiblemente influenciables. Con el correr del racconto, pasa del momento de gloria al momento de venganza. Como él dice, no pierde la pelea el que se cae sino el que no se levanta.

P.: ¿Cómo es el desafío de estar solo en escena con esos pocos elementos? El foquito, el banco, la palangana..

P.C.: Es la primera vez que hago un unipersonal. Al principio sentí bastante temor justamente por no tener una referencia de escucha del compañero, que es lo más valioso para mí como actor en un escenario. Así que intenté poder vivir más un mundo interior y seguir una línea de pensamiento interno que me lleve a la acción y a la verdad. Acá el texto, la música y la dirección fueron muy importantes. Aunque son pocos los elementos pasan a ser muy valiosos Una experiencia maravillosa y muy desafiante.

P.: ¿Los amantes del tango la encuentran ideal, y si uno no es fan del tango desde donde se puede sentir atraído?

P.C.: Si bien la obra es atravesada por tangos clásicos muy conocidos, se entrelazan con el texto. Entonces eso hace que cualquier espectador valore esa acción. Con esto quiero decir que si bien se agradece escuchar los tangos, también pasan a ser parte del texto y de la historia. Acercamos el tango a todo tipo de público, los jóvenes nos dicen que lo llevan al recuerdo de algún ser querido y la gente mayor, si bien conocen la mayoría de estos tangos famosos, entienden de otra manera qué es lo que el poeta quería decir. O quizá algunos lo entendieron por primera vez. Eso es un mérito del músico, de la autora, del director y hasta el diseño de luces.

P.: ¿Por qué creés que hubo tantas obras con un boxeador como protagonista (en el último año Luciano Castro, Nico Vazquez, “Fájense”) ¿qué tiene el boxeo o la figura del boxeador que genera esa fascinación?

P.C.: La figura del boxeador es siempre un ser en dónde nos podemos apoyar interpretativamente porque cuentan historias que tienen que ver con la vulnerabilidad del personaje. Son muy ricos en ese sentido. Fuertes, ganadores, exitosos, fama, dinero, mujeres, vicios, excesos, vulnerables y tragedia.

P.: ¿Cómo es hacer teatro hoy?

P.C.: Hacer teatro es siempre un acto de amor. Siempre es un desafío y un nadar contra la corriente. Creo que los actores intérpretes asumimos esa responsabilidad y ese rol para poder contar las cosas que son necesarias. Hoy en día, en este contexto, es un refugio de trinchera en donde resistir. Es el mejor lugar para poder contar lo que uno necesita decir. Como dice el dicho "esto también pasará" y me considero un afortunado de poder estar haciendo lo que amo y poder compartirlo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar