3 de octubre 2006 - 00:00

Peña: "Para estar en TV no hace falta ser talentoso"

FlorenciaPeña:Ahora dicenque measemejo aLucille Ball yme proponenhacer ‘Yoquiero aLucy’ en TV.Pero en 2007quiero hacercine, y másteatro».
Florencia Peña: Ahora dicen que me asemejo a Lucille Ball y me proponen hacer ‘Yo quiero a Lucy’ en TV. Pero en 2007 quiero hacer cine, y más teatro».
Luego de emular a Fran Drescher en «La niñera», de hacer dupla con Guillermo Francella en «Casados con hijos» y de protagonizar la versión argentina de «Hechizada» que saldrá al aire en enero, Florencia Peña está un poco harta de ser «la segunda actriz que hace el personaje». Es probable que 2007 la encuentre más cerca del cine y del teatro que de la televisión, por más que la tienten con la remake de «Yo quiero a Lucy».

Su protagónico en «Sweet Charity», el musical de Bob Fosse que subirá a escena mañana en el Teatro Lola Membrives, la obligó a intensificar sus clases de canto y baile, pero se la ve satisfecha; esta vez el personaje que interpreta tendrá su sello personal.

«Es el mismo libro, la adaptación para teatro que hizo Neil Simon», explica la actriz «pero con otro estilo de actuación. La obra se estrenó en 1966 con Gwen Verdon, la primera esposa de Fosse, luego él la llevó al cine con Shirley Mclaine. Ahora la reestrenaron en Broadway y yo fui a verla dos veces. Esta versión es igual en cuanto a música, luces, sucesión de cuadros, arreglos de orquesta y fue supervisada por el equipo norteamericano. Lógicamente, adaptamos algunos chistes y expresiones idiomáticas. No es la típica versión americana en castellano.»

«Sweet Charity» está basada en el film de Federico Fellini «Las noches de Cabiria» que en 1957 recibió el Oscar a la mejor película extranjera. La música original pertenece a Cy Coleman y las canciones a Dorothy Fields. Fosse, el creador de «Chicago» y «Cabaret» hizo las coreografías (adaptadas por Gustavo Wons). Completan el elenco Nicolás Scarpino, Diego Ramos, Griselda Siciliani y Débora Turza. Enrique Federman trabajó como director residente, y la dirección musical es de Gerardo Gardelín.

Periodista: Charity trabaja como dama de compañía en un burdel de Nueva York a fines de los años 60, pero aún así no ha perdido su ingenuidad...

Florencia Peña: Sí, y ahí está la gracia, ella es absolucompararontamente ingenua, vive su vida creyendo que el amor la va a salvar. Para mí es un desafío hacerla, porque el público me ha venido viendo en personajes muy grotescos y extrovertidos que son como muñecos. Charity, en cambio, tiene matices y claroscuros.

P.: En musicales, usted ya hizo «Grease».

F.P.: Sí, era la chica mala. Además, canté tangos en «El romance del Romeo y la Julieta» y sin embargo mucha gente no sabe que hice musicales. Me conocen por la televisión, y más ahora con el éxito de «Casados con hijos». Todos me paran por la calle para hablarme de Moni Argento ¡Todo es Moni! Para mí es un desafío que la gente pueda sacarse de la cabeza ese personaje y pueda ver a Charity. Trabajé muy duro con el canto y el baile porque no quería que hicieran la vista gorda sólo porque soy Florencia Peña.

P.: ¿Le preocupan más las críticas que el rating?

F.P.: Las críticas me interesan porque uno siempre quiere que lo quieran y cuando puso el alma en un trabajo está bueno que se lo reconozcan. El rating, en cambio, es algo que no nos pertenece, porque la televisión en sí es un negocio donde el actor es un número. Si hay talento mejor, pero la televisión no requiere de talentos, de hecho hay muchos que han aprendido a ser trabajadores de la televisión pero eso no los hace actores. P.: ¿Sigue prefiriendo la comedia?

F.P.: Creo que mi carrera hubiera sido más contundente de haberme dedicado al drama. A las actrices de comedia nos cuesta más porque sigue habiendo prejuicios hacia el humor, se lo considera trivial. Y sin embargo hay que estar muy conectado con uno para hacer humor y poder trascender el ridículo. Las actrices, en general, se preocupan mucho por estar lindas y jóvenes y eso las traba a la hora de hacer humor. Yo me convertí en una actriz muy popular sin haberlo buscado, pero a través del humor llegué a todo tipo de público, desde los chicos hasta la gente grande o los que estudian en la universidad. Sin embargo, parece que todavía me tengo que parecer a alguien.

P.: ¿La comparan con alguien?

F.P.: Muchas veces me con Catita y algunosme dicen que soy la sucesora de Niní Marshall. Yo amé lo que ella hizo, pero era una clase de mujer muy distinta de mí, en una época diferente de ésta, pero parece que es el único referente que encuentran. Y, si no, toman referentes de afuera y ahora me dicen que me parezco a Lucille Ball y me proponen que haga «Yo quiero a Lucy».

P.: ¿Y usted que quiere hacer?

F.P.: Yo necesito subirme al escenario, necesito hacer cine, quiero parar un poco con la televisión. Creo que 2007 va a ser decisivo en eso.

Entrevista de Patricia Espinosa

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