26 de mayo 2003 - 00:00

Respetuoso homenaje a Ginastera

«Homenaje a Alberto Ginastera». Cuarteto Op. 20 N° 1 y Cantata «Bomarzo» Op. 32, con Ricardo Yost y Gustavo Garzón, Orquesta Sinfónica Nacional, director: Pedro Ignacio Calderón. (Teatro Nacional Cervantes).

Se está cumpliendo el vigésimo a niversario del fallecimiento de Alberto Ginastera, el compositor argentino más trascendente de la segunda mitad del Siglo XX, lo que estimula una revisita a su obra. De hecho, el próximo título de la temporada lírica del Colón es su ópera «Bomarzo», inspirada en una de los novelas más apasionantes y singulares aparecidas en la década del '60. Manuel Mujica Láinez había visitado los restos del castillo -en Viterbo, cerca de Roma-en 1958, acompañado por el pintor Miguel Ocampo y el poeta Guillermo Whitelow, y todos quedaron intrigados por las siniestras y simbólicas esculturas que emergen de lo que fue un jardín renacentista.

Para Ginastera leer el libro y decidirse a ponerlo en música no fue una decisión difícil, seleccionó un temario que era afín a su búsqueda, como «La angustia metafísica» o los misterios del amor y la eternidad.

El concierto que acaba de dedicarse en el Cervantes a la memoria del gran compositor, tuvo una veintena de músicos dirigidos por Pedro Ignacio Calderón, proyecciones en pantalla gigante, la imponente voz de Ricardo Yost y la discutible elección del actor Gustavo Garzón como Narrador (en un principio iba a ser Rodolfo Bebán). La regie de Eduardo Rodríguez Arguibel puso el acento en los aspectos paranoicos de los protagonistas en encomiable unidad dramática.

El director de arte Sergio Massa armó un sugestivo escenario, de manera que auditiva y visualmente conformaba el homenaje un bello espectáculo.

El cuarteto formado por las violinistas Haydée Seibert-Francia y Cecilia Barraquero, Marcela Magin en viola, y Edgar-do Zollhöfer en violoncello tocaron con excelencia el Cuarteto Op. 20, con una oportuna amplificación que permitió disfrutar de microtonos y otros hallazgos del original compositor evocado.

Fue una buena manera de contribuir al homenaje a este insustituible creador.

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