Cerca de 15 mil espectadores el viernes y 35 mil el sábado se congregaron en el festival que se realizó en el Dique 1 de Puerto Madero. El «Personal Fest», con unos treinta artistas locales y extranjeros tocando en seis escenarios simultáneos resultó, paradójicamente, poco personal. Se publicitó como espectáculo con «las músicas del mundo» pero dejó traslucir una rara superposición de artistas disímiles. Sin embargo lo menos feliz no fue esa mezcla sino la de los sonidos que provenían de todos los sectores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Diagramado a las claras para convocar la mayor cantidad de gente -por eso la oferta de artistas tan diversos que hicieron confluir a Javier Malosetti, «Buda Sounds», Catupecu Machu o Simple Minds- la falla estuvo en el sonido, por la ubicación enfrentada de los dos escenarios principales. Fue necesario forzar la concentración auditiva al máximo y encontrar un buen lugar en el campo, donde no molestara, por caso, la voz del cantante de «Cabezones» durante el show de la norteamericana Macy Gray.
Eran legión las almas deambulando por el gran predio sin noción de qué grupo estaban viendo y muchos otros, que seguían prolijos el «line up» (cronograma con escenarios y shows) terminaban malhumorados por la impuntualidad. Se hallaban tan o más fácilmente los puestos para comer y beber que los diferentes escenarios. También había cabinas telefónicas o accesos a Internet gratuitos, previo paso por la simpática promotora que registraba a todo el mundo en la base de datos.
Ambos días la mayor expectativa estaba puesta en el «Main stage» con las actuaciones de los invitados internacionales y cierres a cargo de «Simple Minds» el viernes y «Duran Duran» el sábado.
Sin lugar a dudas lo mejor de la noche estuvo allí, pero horas antes, con la afroamericana Macy Gray. El público celebraba a esta cultora del funk -que no dejó nunca de lado las obligadas pinceladas de soul y rythm & blues- con un programa en el que no faltaron «When I See You», «Sweet Baby», «I Try», «I Can't Wait To Meet You» y covers de «Come Together», de los Beatles, y «Feeling Good», de Nina Simone. Otro de los mejores momentos estuvo en la carpa electrónica, con más clima bolichero que de recital, de la mano de «Thievery corporation». La banda que remixa estilos tan variados como funk, rock, melodías orientales, hip-hop y hasta reggae, abrió con «The Doors» y pasó por Bob Marley hasta lo más nuevo del dance francés. «Simple Minds» ofreció clásicos de los '80 pero también alternó con novedades del último disco «Black & White». Sonaron alrededor de 20 temas cubriendo la mayor parte de sus éxitos (obligadas «Sanctify yourself» y «Don't you forget about me»), también «Home», «Love song», «Big sleep», «Ghost Dancing» y «New Gold Dream». El lider Jim Kerr intentó inyectar pasión al público y lo instó a cantar durante largos momentos pero así y todo no alcanzó. Alrededor de las dos de la madrugada, «Catupecu Machu» subió al escenario de enfrente mientras promediaba Simple Minds y la «diversidad de músicas» a esa altura se tornaba más molesta.
Dejá tu comentario