Robbie Williams, un gran "entretenedor"

Espectáculos

«Close Encounters». Actuación de Robbie Williams. (Estadio River, 14 y 15 de octubre).

El británico Robbie Williams -32 años, exitoso paso previo por el grupo Take That- es un entretenedor, lo que en inglés es «entertainer». Así se planta frente al público, que domina a su antojo, aún en un espacio enorme como el de la cancha de River. Con sus canciones que circulan por el estilo poprockero, su carita de canchero, su despliegue gimnástico, un humor que varias veces ronda la tontería, y su complicidad con el público, logra seducir a miles de personas, y no solamente a las mujeres.

Llegó a la Argentina, en su segunda visita como solista, para presentar su más reciente álbum «Intensive Care». Pero el show, el mismo que hizo con exactitud hace pocos días en Santiago de Chile, tuvo material de todas las épocas. Desde su popular «Rock DJ» hasta «Millenium», desde «Let me Entertain You» hasta «Angels», desde «Back for Good» -de la época de Take That- hasta el muy reciente «Rudebox», aún no publicado.

Con el entorno de un escenario imponente, con las habituales pantallas laterales y la monumental de alta definición en el centro; las luces enceguecedoras, los fuegos artificiales; una pasarela que le permitió ir y venir entre el público durante todo el concierto, y una banda numerosa y profesional -que incluye un grupo de buenos coreutas-, Williams se adueñó de las dos horas de su espectáculo sin mayores problemas.

Intentó varias veces -con poco éxito- hablar en español, repitió las consabidas frases de que «este es uno de los momentos más maravillosos de mi vida» y que «ustedes son un público excelente» -»el de Chile no tanto», agregó, para arrancar la ovación de la multitud-, se paseó con una bandera argentina, e intentó muchas veces ser gracioso con pasajes de humor «stand-up» que pocos entendieron.

Promediando el concierto, sumó a su amigo Jonathan Wilkes para compartir «Me and my Shadow», en lo que fue, quizá, el mejor momento de la noche, y «Strog», incluyendo una interpolación de «Stayin' Alive» de los Bee Gees. Un buen entretenedor.

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