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El actor James Woods, famoso por sus papeles de malo en films como «Salvador», «Casino» o la «Hija del general», está ahora representando a un buen ciudadano al informar al FBI de su encuentro con cuatro pasajeros extraños en un vuelo que hizo un mes antes de los ataques terroristas contra EE.UU. Según publicó «The New York Post» y luego confirmó la vocera del actor,Woods informó al FBI que un mes antes de los atentados viajó de Boston a Los Angeles junto a cuatro hombres que parecían ser de origen levantino y que se comportaron extrañamente. Woods viajaba en primera clase con el cuarteto como única compañía, y notó que ninguno de ellos comió ni bebió nada durante todo el vuelo, y tampoco leyeron, durmieron ni parecían cómodos. Se mantuvieron derechos en sus asientos y con la vista fija hacia adelante, sin hablar con las azafatas y hablando entre ellos sólo en tonos inaudibles. Woods estaba tan molesto por la conducta de los hombres que se lo mencionó a una azafata y a las autoridades cuando llegó al aeropuerto de Los Angeles. Al día siguiente de los atentados,Woods llamó al FBI para informar sobre su experiencia. Agentes federales lo visitaron en su casa para entrevistarlo en detalle. Woods se negó a hablar públicamente del asunto, que fue informado inicialmente por la columnista del «New York Post» Cindy Adams, y luego confirmada por su portavoz, Susan Madore.
La Paramount contrató a los veteranos guionistas expertos en biografías Scott Alexander y Larry Karaszewski (autores de «Ed Wood», «El pueblo contra Larry Flynt», entre otros) para que adapten el libro de no ficción «Driving Mr. Albert: A Trip Across America With Einstein's Brain» («Conduciendo a Mr. Albert: un viaje a través de América con el cerebro de Einstein»). Escrito por Michael Paterniti, «Driving Mr. Albert» es una serie de crónicas de un viaje a través del país realizado por el autor -entonces un periodista independiente que sufría bloqueo mental para escribir-y el anciano patólogo Thomas Harvey, que había practicado la autopsia de Einstein en 1955. Harvey extirpó el cerebro del científico y lo llevó a su casa como un recuerdo, dejándolo en un recipiente con formaldehído. El libro documenta los 10 días que el autor pasó con Harvey desde Nueva Jersey hasta California, donde planeaba mostrar el cerebro a la hija de Einstein y un grupo de estudiantes secundarios. Paterniti basó el libro en su propio artículo de la edición de octubre de 1997 de la revista «Harper», que ganó el National Magazine Award de ese año para un enfoque. La Paramount obtuvo los derechos del libro el año pasado, poco antes de su publicación.
EN CINE NO SE CUMPLEN NORMAS
Las autoridades de tránsito estarían muy ocupadas expidiendo multas si trabajaran dentro de las películas de Hollywood, a juzgar por el resultado de un estudio de la Universidad de St. Louis en que se observó el escaso uso del cinturón de seguridad en las películas. El informe, publicado por «Los Angeles Times», señala que sólo 30 por ciento de los actores en los films más populares de Hollywood entre 1978 y 1998 usaron cinturones de seguridad al conducir automóviles. El estudio indica que la cifra no llegó ni siquiera a 10 por ciento hasta 1987, alcanzó un pico de 32 por ciento y ha fluctuado desde entonces entre 10 y 30 por ciento. En las películas familiares, los actores utilizan dos veces más el cinturón de seguridad que en las de acción, comedias o dramas, y las mujeres duplican porcentualmente a los hombres en el cumplimiento de esa regla de seguridad, señaló el informe.
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