¿Crisis, cuál crisis?: pandemia y espectáculo

Espectáculos

En la industria audiovisual indican que se vive una etapa de florecimiento y reactivación en lo que respecta a películas y series para plataformas.

Aunque el aforo permitido en teatro y cine siga en 50%, con perspectiva de aumentarlo en agosto, el registro que lleva la actividad difiere y es más específico: cuando abrieron los teatros en noviembre del año pasado se registró apenas un 6% de público en salas. “Más allá del DNU del aforo lo que nos importó siempre fue el DNI de cada espectador y cuántos ingresaban”, marcó Carlos Rottemberg.

La segunda reapertura en junio registró 18%, es decir, se triplicó, aunque sea una cifra pequeña y que en otros tiempos implicaría un fracaso. Y en los últimos días de vacaciones de invierno el público ascendió a 26%, otra vez, número que puede parecer bajo pero que habla de mayor confianza y un dato no menor: el regreso de público de más edad por el avance de la vacunación.

En la industria audiovisual indican que se vive una etapa de florecimiento y reactivación en lo que respecta a películas y series grandes para plataformas y, en el otro extremo, películas argentinas de bajo presupuesto. Se está produciendo inclusive con mayor volumen respecto de un 2019 sin pandemia. Las razones son varias, en primer lugar, se entregaron incentivos, créditos y subsidios provenientes de Cultura de Nación, Ciudad y el INCAA, que estaban previamente aprobados y se aceleraron por la emergencia covid.

Dado que esas ayudas ponen fecha límite para ser materializadas, desde octubre del año pasado hasta ahora proliferaron rodajes de películas y series. Vale recordar que, a diferencia del teatro, los rodajes no se frenaron desde octubre del año pasado.

También es cierto que el dinero que se entrega está desactualizado y no se ajustó por inflación, razón por la que películas que requerían determinado tiempo de rodaje se hacen en menos tiempo, buscando maximizar el dinero disponible. Nicanor Loretti, director de “Kryptonita” y “Nafta súper”, quien terminó hace un mes de rodar “Pinball”, dijo a este diario: "Hay dos aspectos, la modificación en el estreno de las películas, que llegan como trampolín a través del streaming y deja al cine relegado, al menos por ahora. En cuanto a los rodajes, hubo películas que quedaron a medio hacer y retomaron pospandemia con el mismo presupuesto. Esta última película que escribí, produje y dirigí también se redujo porque no se actualiza el costo medio del INCAA, que da la misma plata hace años. Es un momento ideal para invertir y empujar el cine fantástico, pero es difícil cuando se sigue filmando con poco. Ni hablar del independiente medio que parece desaparecer, los que subsisten son los films muy chiquitos o los grandes apoyados por grandes productoras o plataformas”.

Esto último lleva al segundo punto que explica estos tiempos de florecimiento: la multiplicación de plataformas de contenidos, que volvió a poner en movimiento estudios que habían estado inactivos inclusive antes de la pandemia. Las casas productoras se achicaron en términos edilicios pero siguieron trabajando. La mayoría de aquellas que alquilaban equipos dejaron de guardarlos en grandes galpones alquilados para ahorrarse el pago, y también redujeron cantidad de empleados. Sin embargo, eso no implica un efecto negativo en la actividad sino todo lo contrario, los rodajes se reactivaron. Finalmente, el confinamiento potenció la gestación de proyectos, guiones y reuniones de preproducción vía Zoom que encontraron en la etapa de apertura muchas películas y series listas para rodar.

A continuación, algunos ejemplos concretos: la productora de Daniel Burman, de MediaPro Studio, produjo “Iosi, el espía arrepentido”, miniserie con Natalia Oreiro y Mercedes Morán, dirigida por Burman y Sebastián Borensztein, inspirada en hechos reales y basada en el libro homónimo de Horacio Lutzky y Miriam Lewin. Se verá por Amazon Prime Video. Burman también produjo junto a Telefé “Pequeñas Victorias”, spinoff de la serie basada en una idea original de Erika Halvorsen y Burman, con dirección de Juan Taratuto y protagonizada por Julieta Díaz, Natalie Pérez, Mariana Genesio, Facundo Arana, Alan Sabbagh Juan Leyrado y Miriam Odorico. Underground, de Telemundo, rueda la última temporada de “El marginal” que se verá por Netflix. Pablo Culell, su director, dijo a este diario: “La cuarentena sirvió para desarrollo de ideas y proyectos pero la necesidad grande de contenidos hace que estemos con un par de series para rodar en Buenos Aires. Pese a la complicación por covid, no hubo mucha interrupción y el trabajo sigue siendo mucho”.

Dori Media Group había desembarcado en Argentina en los 90 junto con Cris Morena y sigue manteniendo su sede en Argentina además de otros centros como Israel, Suiza, y Singapur. El grupo produce y distribuye contenido de televisión y nuevos medios. Josua Mintz consideró: “Es un momento ideal para producir en la Argentina, y estamos desarrollando historias para filmar cuando la situación sanitaria mejore. De Latinoamérica, la Argentina es la más potente”. Story Lab, la productora de Nacho Viale, rueda actualmente la serie “Ringo”, basada en la vida de Ringo Bonavena, luego de incursionar en ficción con “Estocolmo” y “Post mortem”, además de producir en TV abierta el programa de Mirtha Legrand.

Kapow, productora de Agustín Sacanelli y Lucas Rainelli, proveen de ficción a Star, HBO Max y Amazon. Responsables de “El presidente” sobre el escándalo FIFA Gate en 2015, producen también para TV abierta con “Cocineros argentinos” y “Está cantado”. Kuarzo, de Martín Kweller y Guido Kaczka, también combinan la producción para TV abierta con diferentes asociados para cable y plataformas. Produjeron para Flow “El mundo de Mateo”.

Dejá tu comentario