23 de junio 2004 - 00:00
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El grupo nacional «El choque urbano»: estos conjuntos crean sonidos a partir de instrumentos no convencionales como recipientes, tachos, bolsas y el propio cuerpo.
«Falta y resto» ofrece hace 25 años una clara propuesta teatral de raigambre en la cultura popular que confluye en la murga. Por su parte «Rataplán», es meramente musical aunque apunta cada vez más al complemento coreográfico. Ambos se caracterizan por la clara búsqueda del elemento identitario, que los diferencia de los universales «Stomp» o «Mayumana». «Falta y resto» presenta temas vinculados con lo «latinoamericano» mientras «Rataplán» brinda un repertorio con temas propios que incluyen samba, candombe y más de 30 instrumentos de percusión (timbales, congas, repiques, campanas, redoblantes, tamboriles, surdos, etc.) en escena.
Diego Gosiker, del grupo «Rataplán», dijo a este diario: «Creo que el éxito se debe a la originalidad y a lo poco convencional de los espectáculos. Tanto «Stomp» como « Mayumana» hacen música sin instrumentos tradicionales y eso es lo que llama la atención. Cualquiera tiene un tacho de basura o bolsas en la casa, pero no todos pueden hacer música con eso. No sé si la gente se cansó de lo tradicional pero entiendo que hay más público para este tipo de espectáculos. Las diferencias entre los grupos se van acotando, sí las hay en cuanto a despliegue de producción. Nosotros, por ejemplo, trabajamos con bajo presupuesto, lo que se hace más complicado.La búsqueda personal de cada integrante de Rataplán hizo que el grupo creciera mucho y eso se nota».
También proliferan los talleres de estas disciplinas en Centros Culturales y universidades especializadas como el IUNA (Instituto Universitario Nacional de Arte). Por caso, en el Centro Cultural Rojas sumaron a los cursos existentes de percusión, los de danzas acrobáticas, murga, danza con telas y danzas aéreas.
La afluencia de alumnos creció exponencialmente en los últimos años. Brenda Angiel, profesora de danzas aéreas, explicó: «Me acuerdo que tenía que ponerle un título a lo que hacia cuando empecé a enseñar la técnica. Desde el primer momento vino muchísima gente, ávida por la nueva propuesta. Ahora hasta abrí mi propia escuela donde dicto cursos para todas las edades y asisten más de 200 alumnos en más de 15 cursos mensuales. Creo que el público está interesado en nuevas propuestas que subviertan al teatro tradicional con algún elemento que sea auténtico y novedoso. Aunque creé la danza aérea hace 10 años y estrené el primer espectaculo de ese estilo, recién ahora estoy presentando mi espectáculos «Vuelos aires», aunque no está actualmente en cartel».
Marcos «El Pochi» Fernández dirige el grupo de percusión«La banda del angel» y dicta cursos en el IUNA.
También trabajó en esa línea con Bersuit Vergarabat, Soledad, Luciano Pereyra y Jaime Torres. En agosto, Fernández presentará el espectáculo «Listo, quedamo así» en el Teatro Concert.
Fernandez explicó: « Cuando tuve la oportunidad de conocer a los británicos Stomp en 1993 me contaron que ellos habían surgido a partir de su admiración por los brasileños Olodum. Es decir, vinieron al Sur a buscar ese «exotismo» que evidentemente hay en lo latinamericano. Creo que el público responde bien por esta búsqueda de reencuentro con nuestros ritmos que la percusión tan bien traduce. Además, les va bien porque son propuestas prolijas, serias y cuando la gente ve que algo está bien hecho, gusta. Por esta razón también aumentaron los alumnos interesados en la percusión o danzas complementarias, como vehículo para reencontrarse con ritmos que nunca supimos aprovechar del todo. Siempre digo que hace 20 años teníamos menos ritmo que ahora».




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