7 de agosto 2001 - 00:00
Ya comparan a Amenábar con Welles y lo llaman "genio"
La première de "Los otros", el jueves pasado en Nueva York, develó a un selecto grupo de invitados el misterio de la primera película en inglés del joven cineasta español Alejandro Amenábar, con Nicole Kidman como protagonista, Tom Cruise como productor y un presupuesto de 20 millones de dólares. Como su admirado Stanley Kubrick, el director de "Tesis" y "Abre los ojos" no permitió ninguna filtración sobre la trama de este film de suspenso, durante cuyo rodaje Kidman y Cruise se separaron aportando publicidad extra a una obra que él se obstinó en filmar en España contra viento y marea. Del mismo modo, se había negado antes a hacer la remake hollywoodense de "Abre los ojos", cuyos derechos compró Cruise y tuvo que producir y protagonizar a las órdenes de otro director: Cameron Crowe. Tímido y cortante ante la prensa, Amenábar empieza a ser considerado un genio dentro y fuera de España, tal como refleja este artículo.
-
HBO Max estrenó la película peor puntuada de una saga que traumó a millones de espectadores
-
La intimidad como territorio de descubrimiento
Cruise, Kidman y Amenábar.
Alejandro, el niño miedoso, ni el pasillo de su casa corría solo. A los diez años lo ponen pupilo, la realidad le hizo perder el miedo. Su miedo es fantástico, de apariencias que no coinciden con lo real. Así sigue siendo.
¿Casualidad?
La ambición de Cruise se despertó. Quería producir al pequeño español. El director le envió el proyecto, y el actor-productor le respondió ese fin de semana. Convencería al presidente de Miramax (de las grandes americanas) para producir «Los otros», 20 millones de dó-lares, el mayor presupuesto del cine español. Si la casualidad existe, ésta es su cita. Cruise-Kidman entraron en crisis rodando «Ojos bien cerrados», de Stanley Kubrick, y se divorciaron rodando (él como productor, ella como protagonista) con Amenábar, que siempre ha citado a Kubrick y «2001: odisea en el espacio» como su gran referente (además de Hitchcock, Welles, Coppola, Spiel-berg, Berlanga o Buñuel). Sobre mudarse a Hollywood, ni hablar: «Me gusta trabajar donde vivo, rodeado de mis amigos y productores», dice Amenábar. Así pues, se trajo Hollywood hasta su casa. «No, no es exagerado decirlo, y yo no quiero hacer comparaciones, pero...», dice José Antonio García, jefe de producción de «Los otros», pero las hace. Con Kubrick: «Era americano, pero vivía en Europa y era más un creador europeo que un americano. Por las mismas razones, Amenábar les resulta atractivo y no van a poder convertirlo en un fabricante de películas, es un creador. El hace lo que quiere y no lo que le encargan».
Y Cuerda, lo mismo: «He aprendido muchísimo con Amenábar, es un director ejemplar y cualquier cosa que se diga de él me parece justa».
Su fuerte personalidad tiene mucho que ver con su buen hacer, con el éxito de su cine. «Su cabeza y su manera de trabajar son gemelas. Tanto en la idea de la película como en la manera de llevarla a cabo, Amenábar es un reloj suizo.»
Lo dice Cuerda y todos cuantos han trabajado con él.
Compositor
Para Mariano Marín, compositor a 50% de las bandas sonoras de sus dos primeras obras, es un raro, «porque es muy extraño encontrar por aquí a alguien tan disciplinado, con tanto sentido de la responsabilidad. ¿Portentoso?, es una persona con grandes facultades».
María Elena Sáinz de Rozas, montajista, tiene 65 años y lleva en esto desde los 17: «Se disfruta trabajando con él.
Sabe lo que quiere: no duda. Piensa en imágenes y en música; monta las películas musicalmente, y por eso tienen tanto ritmo. Es un geniecillo con aspecto de chico normal, más bien tímido y seco». Y Cuerda remata: «El arco que ha cubierto con tres películas es casi imposible de lograr si no se es un superdotado. «Los otros» es de una madurez inverosímil para alguien tan joven como él».
El Amenábar genio además escribe el guión y compone la banda sonora. Empezó a dos manos: con Mateo Gil, amigo inseparable, coescribió sus dos primeros argumentos. Y con Marín compuso sus dos bandas sonoras. «El aportaba las ideas y yo las desarrollaba porque no sabe solfeo ni orquestación, pero sale airoso». Ahora se ha independizado de Gil y ha sustituido a Marín por músicos que sólo orquestan. El siempre había llevado la música en su cabeza, tarareaba la vida que pasaba por sus ojos como una película.
«He pasado momentos excelentes con él», dice Cuerda hablando en pasado. «Aunque después de 'Tesis' firmamos aquel papelillo que decía que íbamos a hacer tres películas juntos, no servía para nada porque si uno de los dos no quería seguir, nada nos obligaba. A mí me gustaría continuar, pero entiendo, y así se lo dije el otro día, que quizá a él le apetece firmar otro folio que diga que las siguientes tres películas no las va a hacer conmigo. Sólo puedo seguir dán-dole mi apoyo. No hemos hablado nada: sería absurdo hacer planes para después de 'Los otros', que puede tener repercusiones inesperadas...».
Es que antes de su lanzamiento a lo grande el jueves pasado en Nueva York, todo fue misterio dentro y fuera de la película, ni una sola foto ha trascendido: equipo técnico español, actores anglosajones. 1945, isla de Jersey, Canal de La Mancha. Grace y sus dos hijos viven en un viejo caserón a la espera, sin noticias, de su padre y esposo. Los niños sufren un raro mal: no pueden recibir la luz del día. La aparición de tres sirvientes en la casa alterará sus vidas. Nada más.




Dejá tu comentario