La esposa del príncipe Carlos, Camilla, duquesa de Cornualles, se vistió anoche como una reina en su primer banquete oficial, en honor de los reyes de Noruega, al lucir una valiosa tiara de diamantes propiedad de su suegra, Isabel II.
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Se trata de la tiara Durbar, elaborada en 1911 y que perteneció a la reina María, quien la lució por primera vez en Delhi (India) para celebrar la coronación del rey Jorge V.
Sentada entre la reina de Inglaterra y el rey Harald de Noruega, la duquesa de Cornualles destacó en el palacio de Buckingham con un elegante vestido negro de encaje de su diseñador favorito, Robinson Valentine, autor de su traje de novia.
La preciosa tiara, de diamantes cortados en forma de nomeolvides y liras, la elaboró la casa Garrads por encargo de la reina María, y la última vez que salió de Palacio fue en 1947, cuando la soberana se la prestó a la reina Madre para una gira oficial por Sudáfrica.
La joya pertenece ahora a la hija de ésta, Isabel II, quien todavía no la ha utilizado en público.
La reina Isabel II ofreció el fastuoso banquete a los reyes Harald y Sonia con motivo de su visita de tres días al Reino Unido para conmemorar el centenario de la independencia de su país.
Previamente la cena, los monarcas, a quienes acompañan el príncipe Haakon y su esposa Mette-Marit, embarazada de ocho meses, fueron recibidos con todos los honores por Isabel II y su esposo, el duque de Edimburgo, con salvas de cañones y un desfile de la Guardia Real.