18 de diciembre 2007 - 00:00
Catamarca: saquean cajeros y se llevan $ 1.400.000
-
Caso Agostina Vega: revelaron chats entre la madre y el único detenido
-
Intensos rastrillajes luego de que el detenido admitiera que mintió: qué se sabe hasta ahora del caso Agostina
El gerente Bulacios detalló a los medios de prensa locales que los cajeros no tienen cámara de video, a pesar de que "fueron pedidas hace bastante tiempo" y que la alarma estaba "desactivada o no funcionaba".
Voceros policiales precisaron que el sistema de alarma no funcionaba desde hacías más de una semana ya que se vio afectado por las variaciones en el suministro de energía eléctrica.
Los informantes señalaron que los cajeros fueron abiertos sin violencia por la puerta de carga que se ubica del lado por donde operan los clientes para extraer dinero, lo que motivó el inmediato cierre de la sucursal para establecer si personal bancario estuvo o no involucrado en el hecho.
De los seis cajeros que había en el lugar, los delincuentes robaron cuatro, que fueron abiertos para saquear las bandejas donde se cargan los billetes.
En la pesquisa trabaja la División Fraudes Bancarios de la Policía Federal Argentina, cuyos detectives estuvieron hoy reunidos en Buenos Aires con las máximas autoridades de seguridad del Banco Nación para interiorizarse del caso.
Hay tres elementos que hacen sospechar a los investigadores sobre empleados del banco: que sabían que los cajeros fueron recargados esta misma madrugada, que sabían que no contaban con cámaras y que fueron abiertos con las claves.
"Para abrir un cajero se necesitan dos claves, una mecánica y otra electrónica.
Habitualmente una de esas claves la tiene un empleado y la otra otro, pero también es costumbre que esos dos empleados jerárquicos se pasen las claves entre sí", explicó un jefe policial.
Otra de las posibilidades admitida por un vocero judicial es que se trate de una banda con conocimientos técnicos capaz de decodificar las claves, pero no hay antecedentes de este tipo de maniobras, según un experto policial.
La mira de los investigadores ahora está puesta en saber quiénes eran todos los empleados que conocían las claves de los cajeros e interrogarlos para determinar si alguien más sabía esos códigos secretos.
Fuentes judiciales agregaron que en el lugar se recogieron rastros, pero ahora hay que descartar entre las huellas de empleados, clientes y sospechosos.



