28 de septiembre 2005 - 00:00

Chica asaltada en librería contó que sino llegaba la policía "seguro que me violaba"

La joven que atiende una librería en el barrio porteño de Balvanera y fue asaltada por un hombre, que finalmente fue detenido gracias a un llamado que hizo su madre a la Policía, reveló hoy que el sujeto la obligó a practicarle "sexo oral", y dijo que si los efectivos no llegaban, seguramente iba a violarla.

"Si nadie podía avisar a la Policía, seguro que me violaba.
Y después, iba a tener más derechos que yo", dijo esta mañana la joven, llamada Mariela, al referirse al episodio ocurrido el lunes pasado por la mañana, en un negocio de la calle Perón al 2400, en esta capital.

La chica, en declaraciones televisivas formuladas en su negocio, contó que el joven que la asaltó -un muchacho de 25 años, que estaba cumpliendo una condena por robo, pero gozaba del beneficio de salidas laborales- no sólo cometió el robo, sino que también la obligó a practicarle sexo oral.

Según contó, después de apoderarse de aproximadamente 150 pesos, el joven la obligó a caminar hasta el patio, ubicado en la parte trasera del local, y le exigió que entrara a un baño y se sacara toda la ropa, para que "él se escapara y no pudiera seguirlo".

"Me dijo que me sacara todo para que él se fuera corriendo y yo no lo siguiera. Pero después me agarró la cabeza y me dijo que le practicara sexo oral. Me levantó la cabeza, me agarró la mano y me dijo: `sacame y besame'", relató la joven esta mañana.

Además, añadió: "Después me tiré para atrás, cuando él eyaculó, y cuando estaba ahí me volvió a agarrar. No sé si escuchó que había movimientos adentro del local, pero se subió los pantalones para salir. Y ahí llegó la Policía y lo detuvieron".

Con respecto al hecho de que el joven estaba cumpliendo una condena y gozaba de salidas laborales, la chica aseveró que "eso es consecuencia de la Justicia que tenemos".

"La mayoría de los delincuentes está haciendo esto.
Gracias a la Justicia que tenemos, hay tipos libres como estos", afirmó.

En tanto, destacó la importancia del llamado que hizo su mamá, Ana, para alertar a la Policía, lo cual hizo que los efectivos pudieran llegar rápidamente al negocio y detener al joven.

Ella, en el momento en que el sujeto entró al local, estaba hablando con su mamá, que vive en el barrio de Caballito, y entonces le dijo: "te tengo que cortar porque entraron a robarme".

Enseguida, su madre llamó a la Policía, les contó lo que había sucedido y les dio el dato acerca de dónde se encuentra el local.

Precisamente su madre, también en declaraciones a la prensa formuladas esta mañana, señaló: "El llamado fue milagroso.
Ella hacía un rato que quería comunicarse con nosotros y no podía, porque estábamos hablando. Cuando justo pudo comunicarse, pasó esto. Se ve que tenía que ser así".

En tanto, Mariela afirmó que todavía no sabe bien qué va a hacer en el futuro, aunque dijo que tiene ganas de seguir adelante con el negocio, que es de su propiedad.

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